Inma Torres

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Mercadillo benéfico: qué hacer con las cosas que no necesitas

agosto 31, 2015 Por Inma Torres

mercadillo benéfico Vida en Positivo

Desde que empecé con una vida minimalista, he ido desechando muchos objetos que ya no necesitaba: ropa, tuppers, muebles, electrodomésticos, juguetes, libros… He tirado todo aquello que estaba roto o no servía, y he regalado o donado todo lo demás.

Este mes he vuelto a hacer una revisión de todas mis pertenencias y han salido muchas otras cosas. Así que he decidido hacer un mercadillo benéfico con ellas en mi pueblo.  Ha sido fantástico puesto que, conforme lo he ido comentando, mucha gente se ha unido a colaborar: el Ayuntamiento de Vegas del Genil (el municipio donde vivo), distintas asociaciones de este pueblo, familiares, amigos, y alguna gente que no conozco. Siempre confiaré en la bondad de la gente, y estos gestos me lo demuestran.

El mercadillo se celebrará el 12 de septiembre de 2015 a partir de las 18 horas en el Parque Clara Campo Amor de Ambroz (Granada). Los participantes pondrán su puesto con todos aquellos enseres que ya no necesitan en su hogar: muebles, pequeños electrodomésticos, libros, ropa, utensilios de todo tipo, herramientas, juguetes… Se venderán estos objetos a precios muy económicos, y el dinero recaudado será destinado íntegramente al Banco de Alimentos de Vegas del Genil. Una vez finalizado el mercadillo, todos los objetos sobrantes serán donados al Ropero de esta localidad, una entidad sin ánimo de lucro que clasifica y entrega, de forma gratuita,  enseres a todas las personas necesitadas del municipio.

¿Cómo puedes colaborar en el mercadillo benéfico?

Si te interesa colaborar, tienes distintos modos de hacerlo:

  • Difundiendo el evento: avisa a todas aquellas personas que les pueda interesar colaborar o acudir al mercadillo. Difunde el evento por Facebook, Twitter (#mercadillobenéfico #VidaenPositivo), WhatsApp o cualquier otro modo que consideres oportuno.

  • Aportando enseres: aprovecha para hacer limpieza en casa y revisa tus pertenencias. ¿De verdad necesitas más de 30 tuppers? ¿Ese pantalón llevas años sin ponértelo? ¿Ese libro lo volverá a leer alguna vez? Seguro que encuentras algo con lo que puedas colaborar, y a la vez harás tu vida más sencilla, eliminando cosas de tu vida para dejar espacio para lo que de verdad es importante.

  • Siendo vendedor: ocupa esa tarde de tu sábado en hacer un acto de solidaridad. Vente con nosotros a vender todas las cosas que habrá en el mercadillo. Y si además te traes tus propios objetos, mejor.

  • Asistiendo al evento: pásate un rato por el mercadillo y seguro encontrarás gangas o chollos de cosas que te pueden venir bien, y a la vez estarás ayudando a que muchas personas necesitadas reciban alimentos para comer.

  • Haciendo donaciones económicas: si estás lejos y no puedes acudir al evento pero quieres colaborar, ponte en contacto conmigo y te explico cómo puedes hacer donaciones económicas, que irán destinadas al banco de alimentos. Cualquier cantidad vale, aunque sea mínima.

Las personas interesadas en colaborar podéis contactar conmigo en el teléfono 665785284 o en el correo electrónico hola@vidaenpositivo.org.

La generosidad humana

Estoy tremendamente agradecida por el gran acogimiento que está teniendo el mercadillo benéfico a mi alrededor. Estoy convencida de que la vida te devuelve aquello que has dado, y que al final a las personas generosas la vida les sonríe. Gracias, de verdad.

Cartel diseñado por Irene Casares.

 

Archivado en:Minimalismo, Vida Plena Etiquetado con:Banco de alimentos, benéfico, bondad, generosidad, gratitud, mercadillo, minimalismo, solidario, Vegas del Genil, voluntarios, zoco

12 Maneras de incorporar la gratitud a tu vida

enero 23, 2015 Por Inma Torres

Es increíble cómo las cosas simples pueden cambiar la vida de las personas. Una de las cosas que está teniendo mayor efecto en mi vida es el comprender el poder de la gratitud.

Ha afectado a todo. Me ha hecho una persona más positiva y más productiva. Me ha hecho una persona más feliz. No soy perfecta, pero la gratitud me ha hecho mejor persona.

Decir gracias no es difícil en absoluto. Pero las palabras pueden perder el sentido de si son sólo palabras. Es necesario decirlas con sinceridad, o mostrar tu gratitud a través de pequeñas acciones.

¿Te imaginas un mundo donde todas las personas mostraran su gratitud? Si alguien te hizo un favor, tú le das una cálida sonrisa y le das las gracias. Si estás teniendo un mal día, alguien te dedicaría un tiempo de su vida para consolarte, en agradecimiento por un favor que le hiciste ayer. La gente todavía se enfadaría o se sentiría triste, pero sabrían encontrar maneras de ser agradecidas, incluso en situaciones difíciles. Además todos nos volveríamos más generosos.

Lo sé, lo sé … soy una idealista, y ese mundo nunca existirá. Puedo aceptar el mundo tal como es … y al mismo tiempo, mostrar mi gratitud por lo que este mundo tiene de maravilloso. Y a las personas maravillosas que están en mi vida. Y al hacerlo, mis pequeños actos de gratitud cambiarán este mundo en parte, de manera sutil pero profunda.

Echemos un vistazo a algunas de las maneras en las que puedes incorporar gratitud en tu vida. Estos son sólo algunos ejemplos, basados ​​en mi experiencia y las experiencias de otras personas de las que he aprendido, y no todos van a ser aplicables a tu vida. Escoge los que crees que son válidos para ti.

12 Maneras de incorporar la gratitud a tu vida

  1. Sesión de la gratitud por la mañana. Tómate 2-3 minutos cada mañana para dar las gracias, a quien o lo que sea que estés agradecido. No tienes que hacer nada, aparte de cerrar los ojos y en silencio dar las gracias.   Da las gracias por todo. No sólo tienes que agradecer a las personas, puedes agradecer la vida misma. Despierta y saluda el día con gratitud. Este pequeño ritual puede marcar una gran diferencia en cómo va a ser tu día.

  1. Decir gracias todos los días. Cuando alguien hace algo bueno por ti, aunque sea pequeño, dale las gracias. El agradecimiento tiene que ser sincero, si no no sirve. Siempre hay algo que agradecer y si realmente no puedes pensar en nada, simplemente di: «Gracias por estar aquí.» Esta práctica cambiará tu relación con las personas más cercanas a ti.

  1. Escribir una nota de agradecimiento. Escribe una nota de agradecimiento en papel (o un correo electrónico) y enviarlo puede ser muy agradable para la persona que lo recibe. No tienes que escribir una novela épica o tener una gramática perfecta para transmitir tu gratitud de todo corazón. Medios simples y reales más que grandes palabras y comas en el lugar correcto. Una pequeña nota (o correo electrónico) dando las gracias por una cosa específica que esa persona ha hecho por ti puede recorrer un largo camino. ¡Y se puede hacer en un minuto!

  1. Da las gracias cuando alguien te elogia. Muchas veces los piropos nos abruman o incluso creemos no merecerlos. Pienso que, cuando alguien te elogia, es que de verdad lo cree y se ha tomado la molestia de decírnoslo. Qué menos que le mostremos nuestra gratitud por ese piropo, en lugar de rechazarlo.

  1. Llama para decir gracias. Algunas veces puedes pensar en algo agradable que alguien hizo por ti. Tal vez te acuerdes durante tu sesión de gratitud. Cuando te pase, coge el teléfono y llama a esa persona, sólo para darle las gracias. Hazle saber qué es lo que hizo por lo que te sientes agradecido, y por qué lo aprecias. Es sólo un minuto o dos. Si es demasiado temprano (o tarde) para llamar, apúntatelo para llamar más tarde. Aún mejor es decírselo en persona, si ese día vas a verla. Casi tan bueno puede ser un mensaje de Whatsapp o un correo electrónico que sea breve y dulce.

  1. Lleva un diario de gratitud. Anota 5 cosas cada día por las que estás agradecido. Ponerlo por escrito ayuda a reflexionar más sobre ello. Yo todas las noches reflexiono sobre las 3 mejores cosas del día, y estoy agradecida por ellas.

  1. Dar un abrazo gratis. Ojo: mejor hacerlo cuando sea apropiado … pero si sientes aprecio por alguien, ¡dale un abrazo! A menudo pasamos mucho tiempo sin mostrar nuestro afecto y gratitud, incluso a aquellos que están más cerca de nosotros. No podemos olvidarnos de esta parte tan importante de nuestras relaciones. Cuando digo gratis me refiero a que no esperes nada a cambio. Ofrécelo como un regalo de agradecimiento. También puedes unirte a iniciativas de Abrazos Gratis que hay por las distintas ciudades.

  1. Redirigir tus pensamientos. Cuando estés teniendo un día difícil … piensa en aquellas cosas de tu vida por las que estás agradecido. Todos tenemos esos días malos a veces. Estamos estresados ​​del trabajo. Alguien se enfada con nosotros.  Perdemos a un ser querido. Perdemos un contrato o hacemos mal un proyecto. Una de las cosas que puede hacer que un mal día sea mucho mejor es hacer una lista de todas las cosas por las que estás agradecido. Siempre hay cosas que agradecer: seres queridos, la salud, tener trabajo, tener un techo sobre tu cabeza y ropa que ponerte, la vida misma.

  1. Reconocer públicamente. ¿Quién no ama la alabanza pública? Encuentra una manera de reconocer las contribuciones de alguien, para mostrar tu agradecimiento, de manera pública: en su oficina, entre amigos y familia, en tu blog, en el periódico local.

  1. Haz un favor a alguien. Sin esperar nada a cambio, haz algo bueno por alguien. Aunque sea sólo algo pequeño. Conseguirles un té o un café, hacer una tarea por ellos, ofrecerse a hacer un recado, algo que sabes que aprecian, de verdad. Piensa en lo que a la persona le gusta, quiere o necesita, y trata de hacer algo para ayudarle. Muchas veces las acciones son más elocuentes que las palabras y puedes demostrar tu gratitud haciendo algo agradable más que simplemente diciéndolo.

  1. En lugar de enfadarte con alguien, muestra gratitud. Eso es un cambio importante de actitud. Pero  no siempre es fácil de hacer.Si te enfadas con tu compañero de trabajo, tu pareja o tus hijos, por ejemplo, muérdete la lengua y no reacciones con ira. En su lugar, haz algunas respiraciones profundas, cálmate, y trata de pensar en las razones por las que estás agradecido a esa persona.Encontrar algo, cualquier cosa, aunque sea difícil. Concéntrate en las cosas que hagan sentirte agradecido. Esto cambiará poco a poco tu estado de ánimo. Y si te metes en un estado de ánimo lo suficientemente bueno, puedes mostrar tu gratitud a esa persona.

  1. Da gracias incluso por las cosas «negativas» en tu vida. Esta es la parte difícil, en verdad. Cuando las cosas van mal, cuando no estamos contentos, cuando la gente no se porta bien nosotros, cuando estamos agotados por el millón de golpes y dardos de la vida cotidiana … no queremos decir gracias. Pero en verdad, este es el momento cuando más importa. Siempre hay dos maneras de ver algo. Muchas veces pensamos de forma negativa::es estresante, dañino, triste, lamentable, difícil. Pero eso mismo puede ser visto de una manera más positiva. Los problemas pueden ser vistos como oportunidades para crecer y para aprender.

Un tiempo para la gratitud

Ya que estoy me gustaría tomar un momento para dar las gracias, en pocas palabras:

  • Estoy profundamente agradecida a mi marido, Franci, y mis hijos (Carla y Marco). Los quiero a los tres, con locura. Estoy agradecida a mi madre, Rosa, mi padre, José, a mi hermana Rosa, a mi hermano Alberto y a todos los demás que tengo la suerte de llamar familia. Estoy agradecida por todos los amigos y amigas que hay en mi vida, especialmente a los de Pandilla -sabéis quiénes sois. 😉 Gracias

  • Estoy muy, muy agradecida a todos vosotros, mis lectores, por vuestro apoyo continuo en este blog, por hacer realidad mi sueño de hacer algo que me apasiona, de forma increíblemente gratificante. Gracias.

  • Tengo la suerte de estar sana, tener un buen trabajo, tener todas mis necesidades y deseos cumplidos, de vivir una vida sencilla y alegre. Tengo la suerte de estar viva. Y siento una profunda gratitud por ello. Gracias.

«Camina como si estuvieras besando la tierra con los pies.» Thich Nhat Hanh

 Foto por Jordi Mata (¡Gracias!)

 

Archivado en:Vida Plena Etiquetado con:abrazo, dar las gracias, desarrollo personal, elogio, generosidad, gracias, gratitud, piropo, valores

12 meses, 12 hábitos. Septiembre: tres piropos al día

agosto 31, 2014 Por Inma Torres

piroposEl otro día, leyendo un artículo de Iván, de entusiasmado.com, recordé este hábito que tuve hace algún tiempo y me animé a retomarlo de nuevo.

Se trata de, al lo largo del día, cada día, decir al menos tres piropos (honestos) a tres personas diferentes.

En busca de las víctimas

Pasarte el día buscando “víctimas” para piropearlas hace que te conviertas en un observador de las personas. ¿Cómo son? ¿Cuál es su valía? Muchas veces vamos por la vida pensando en nuestras cosas, y no vemos ni oímos al resto de seres humanos que nos rodean, que necesitan, al igual que nosotros, aprobación, el sentirse queridos y valorados.

Si te animas con este hábito te recomiendo una cosa: intenta que tus víctimas sean gente que no te cae muy bien, incluso que no soportas. Todas las personas tenemos un lado bueno (sí, todas). Tratar de buscar ese lado bueno nos ayudará en nuestras relaciones. Llegaremos a ver a esa persona que no soportamos desde la compasión y el amor, como otro ser igual a nosotros que, al igual que todos, lucha por hacer lo que puede con lo que tiene.

Este hábito me ayudará a trabajar la empatía y la compasión.

La grandeza de la generosidad

Tomar el hábito de dar y entender a los demás, nos puede dar grandes beneficios espirituales. Sin generosidad no hay vida plena.

Lo he observado en otras personas: tengo amigos, a los que admiro profundamente, que viven para dar. Pues bien, a toda esa gente generosa, aunque tenga problemas, al final todo les sale bien. El universo te devuelve esa generosidad. Pero no esperes nada a cambio cuando das; al final te llegará.

La reacción del agasajado

Cuando yo tenía este hábito, observando la reacción de las personas que reciben el cumplido, llegué a dos conclusiones:

  • No estamos acostumbrados a los cumplidos. La mayoría de las personas, sobretodo si no te conocen mucho, reaccionan con sorpresa ante el piropo. Eso sí, les encanta. Como mínimo te devolverán una sonrisa. O incluso algunas se lo tomarán mal; no importa. Recuerda que damos sin esperar nada a cambio.
  • Las relaciones cambian. Todos los días compras en pan en la misma panadería, o subes al mismo autobús. Pero un día le lanzas un piropo a ese dependiente de la tienda o al conductor del autobús. Te puedo asegurar que tu relación con esa persona cambia. Al día siguiente, cuando te vea, cambiará su cara de ajo por una sonrisa. O incluso iniciará una conversación contigo. O, a lo mejor, le has alegrado el día.

Pequeños gestos cambian el mundo. Si todos y cada uno de nosotros lanzaramos piropos en lugar de reproches o quejas, nuestro mundo cambiaría. Yo quiero cambiarlo. ¿Y tú?

Hábitos del resto de meses de 2014

Este post forma parte de una serie de entradas en las que cuento qué hábitos me he propuesto implementar en mi vida cada mes. Éstos son los hábitos del resto de meses:

  • 12 meses, 12 hábitos. Enero: hacer ejercicio

  • 12 meses, 12 hábitos. Febrero: las tres cosas mejores del día

  • 12 meses, 12 hábitos. Marzo: tomar consciencia de mi postura corporal

  • 12 meses, 12 hábitos. Abril: levantarse temprano

  • 12 meses, 12 hábitos. Mayo: escuchar música a diario

  • 12 meses, 12 hábitos. Junio: leer más

  • 12 meses, 12 hábitos. Julio: meditar a diario

  • 12 meses, 12 hábitos. Agosto: escribir cada día a un amigo

  • 12 meses, 12 hábitos. Octubre: dormir lo suficiente

  • 12 meses, 12 hábitos. Noviembre: Planificar

  • 12 meses, 12 hábitos. Diciembre: Comer menos
Foto cortesía de Ed Yourdon
 

 

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Cadena de favores: la grandeza de la generosidad

febrero 26, 2014 Por Inma Torres

¿Cómo sería el mundo si todas las personas fuésemos generosas? ¿Has sido partícipe alguna vez de una cadena de favores? ¿Qué beneficios tiene la generosidad? La generosidad es una actitud que consiste en dar algo a los demás sin esperar nada a cambio. Si tomamos la actitud de ser generosos, nuestra vida cambia.

El otro día me paso algo que me hizo reflexionar sobre la generosidad. Era un día lluvioso, y por lo tanto, no pude coger la bicicleta para ir al trabajo. En esos casos cojo el autobús de mi pueblo hasta Granada y allí cojo otro autobús hasta mi trabajo.

Así que a la vuelta del trabajo, me subo en el autobús y resulta que ya no quedaba saldo en mi tarjeta bonobús. Miro en mi cartera y sólo tenía un billete de 20 euros y algunos céntimos. Como en los autobuses como máximo te cambian un billete de 10 euros, no podía pagar. En ese momento una mujer desconocida me pagó el billete. Una mujer a la que no iba a volver a ver, seguramente, nunca más.

Después, al bajarme de este autobús, tenía que coger el otro autobús que va a mi pueblo. Salí corriendo en busca de una tienda que me pudiera cambiar. Estaba todo cerrado, por la hora que era, pero finalmente encontré una tienda de chucherías que estaba abierta. Entré y resultó que la dependienta no tenía cambio. Al verme tan apurada, la chica me dio directamente lo que me faltaba por pagar el autobús. Y tampoco la conocía de nada.

Gracias a estas dos mujeres totalmente desconocidas pude llegar a casa. Una vez montada en el autobús, recordé la película “Cadena de favores”. No sé si la has visto, se trata de personas que hacen un favor y después el que recibe el favor hace otros favores a otra gente, y así sucesivamente.

Ser generoso sin dinero

La generosidad no significa sólo dar dinero. Se puede ser generoso regalando una sonrisa, ayudando a alguien, aportado tu talento o tu tiempo a los demás.

Se puede ser generoso ofreciendo un cumplido o haciendo sonreír a alguien.

La generosidad también está en las pequeñas cosas, pequeños gestos que pueden ser muy grandes para otras personas. Todo suma, ningún gesto de generosidad es insignificante.

El que da, al final recibe

¿Has sentido alguna vez frustración por ayudar siempre a ciertas personas que cada vez te piden más y más? ¿Has tenido alguna vez la sensación de que se han aprovechado de ti? A mí me ha pasado.
Pero ahora he aprendido que al final la vida te devuelve aquello que has dado. No tiene que ser de la misma persona, muchas veces viene por otro lado, o te pasan cosas buenas. A las personas generosas al final la vida les sonríe. No te arrepientas de tu generosidad, aunque no sea reconocida.

Ser agradecido también es ser generoso

Hay personas que les encanta dar, pero les cuesta mucho recibir. Algunas por baja autoestima, porque no crean que se lo merezcan. Otras por no perder ciertos “beneficios ocultos”, como el ser protagonista o recibir reconocimiento.

Pero el ser generoso también implica ser agradecido. Si eres agradecido con la gente, le estás agradeciendo su gesto y le estás dando alegría y satisfacción. No le prives de esto a nadie. La gratitud es también otra gran virtud.

Ser generoso con uno mismo

No te olvides de ti. A veces nos enfocamos tanto en ayudar a los demás que nos olvidamos de nosotros mismos. Cuídate, hazte un regalo de vez en cuando: un baño relajante, un rato tranquilo leyendo, hacer aquello que te guste…

Está en nuestras manos

Tenemos dos opciones: ser generosos o no serlo. Pero, como en la película “Cadena de favores”, si todos hiciésemos un pequeño gesto de generosidad cada día, nuestro mundo sería más bonito y todos seríamos más felices.

 Foto: Srgpicker/Flickr
 

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