Inma Torres

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Cómo organizar mi vida, mi tiempo y disfrutar más de la vida: 25 claves prácticas

febrero 19, 2019 Por Inma Torres

organizar mi vida y mi tiempo

Te has preguntado alguna vez: ¿cómo puedo organizar mi vida y mi tiempo para estar en calma y disfrutar más? Yo muchas veces. Sobretodo cuando me di cuenta de que todo no es trabajar, que todo no es hacer, hacer y hacer, que la vida es más que eso.

Verás, yo tuve una época de mucho estrés. Soy una persona muy activa, e iba de un lado para otro, corriendo a todos lados, para llegar a todo lo que quería llegar, o creía que tenía que llegar.

Sabes…no mereció la pena. No mereció la pena el correr tanto, el preocuparme por lo que tenía que hacer después, el querer contentar a todo el mundo. Porque los precios a pagar son muy caros: estrés, ansiedad, insomnio…

Así que aprendí métodos de gestión del tiempo para organizar mi vida mejor, y eso me dio calma y bienestar.

¿Quieres saber algunas herramientas que utilizo yo para organizar mi vida, y poder hacer lo que quiero hacer sin estrés y sin prisas?

Pues te lo cuento en esta conferencia que di en Madrid hace unos meses.

Conferencia 25 claves prácticas para organizar mi vida y mi tiempo

¿Qué te ha parecido? ¿Tienes tú alguna clave más para organizar tu vida? ¿Cómo lo haces? Cuéntanoslo.

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El método definitivo para tener tiempo para ti y hacer lo que te gusta

octubre 18, 2017 Por Inma Torres

tiempo para ti
¿A qué dedicas tu tiempo? ¿Te ha pasado alguna vez que te resulta prácticamente imposible tener tiempo para ti, y sin embargo no paras en todo el día?

A mí también me engañaron. O más bien, yo también me auto-engañé. Me decía a mi misma “cuando tenga tiempo haré….[póngase aquí cualquier actividad de esas que nos hacen sentir bien]…”

“No tengo tiempo”: el eterno engaño

Pasa un día y dices: “Vaya, hoy no me ha dado tiempo de…:

  • leer
  • escuchar música
  • pintar
  • dar un paseo
  • ir a la playa
  • hacer deporte
  • ver una película que me guste
  • tomar un café con una amiga
  • llamar/visitar a un familiar
  • hacer yoga
  • arreglar mis macetas
  • meditar
  • hacer mis creatividades
  • ir a la piscina a nadar
  • ver una obra de teatro
  • restaurar ese mueble
  • patinar
  • ir al monte
  • darme un masaje
  • bailar
  • darme un baño relajante
  • cocinar algo rico de forma tranquila…
  • disfrutar…

y así día tras día.

Pero no nos engañemos: ese tiempo libre no aparece porque sí. El día tiene 24 horas y todo no cabe. Y si realmente quieres tener tiempo para ti, debes tomártelo en serio.

3 Pasos para tener tiempo para ti

“Pero basta de lamentos, brindemos que es el momento”, que dice Ismael Serrano en una de sus canciones. Así que la mejor forma de tener tiempo para ti es ponerte manos a la obra y seguir estos pasos (al menos a mí me han funcionado):

  1. Haz una lista

Haz una lista con aquellas 10 actividades que más te gustan hacer: que te inspiran, que te dan paz interior, que te hacen sentir bienestar. Pueden ser aficiones, acciones concretas, hábitos, etc.

Me apetece compartir mi lista, por si te sirve de inspiración, aunque esto es algo muy personal y cada una tiene la suya propia. La mía es la siguiente:

  1. Pasar tiempo con mis seres queridos: mis hijos, familia, amigos…

  2. Pasar tiempo a solas con mi pareja (ya sabes para qué)

  3. Escuchar música, bailar y cantar

  4. Leer

  5. Pasear

  6. Estar tranquila en la naturaleza (playa o montaña)

  7. Viajar a sitios en los que no había estado antes

  8. Hacer nuevas amistades

  9. Tener nuevas experiencias (reducir mi lista de “yo nunca…”)

  10. Escribir

Ya sé que todo esto lo sabes y lo tienes en mente…pero créeme, hay una diferencia brutal de tenerlo en la cabeza a ponerlo por escrito, y ordenarlo por prioridad.

2. Haz hueco de tiempo en tu día a día

Lo primero que seguro se te pasará por la cabeza es: “todo esto está muy bien, pero yo no tengo tiempo”. Conozco esta excusa, la conozco demasiado bien.

Los días tienen 24 horas para todo el mundo… Entonces, ¿por qué otras personas sí pueden? ¿Es que no te mereces tener tiempo para ti? Pues claro que sí. Para ello te animo a que hagas hueco de tiempo. Algunas ideas para esto son:

  • Reduce tus compromisos
  • Planifica a largo, corto y medio plazo.
  • Usa un buen sistema de gestión de tareas que aumente tu productividad.
  • Delega aquellas tareas que no son importantes para ti
  • Investiga cuáles son tus ladrones de tiempo y elimínalos
  • Reduce las interrupciones y distracciones en tus horas más productivas
  • Madruga más (y acuéstate antes)
  • Aprende a decir que no (ésta es una clave fundamental)
  • Revisa tus hábitos y rutinas y cambia aquellos que no te aportan mucho o nada
  • Simplifica tu vida
  • Cuida tu salud para tener más energía

3. Bloquea tiempo para tus esenciales y ¡cúmplelo!

¿Qué haces cuando tienes una cita o una reunión con alguien que es importante para ti? Supongo que la anotas en la agenda, bloqueas tu tiempo para ello, y algo grave tiene que pasar para que faltes a esa cita, ¿no?

Pues mi propuesta es que hagas lo mismo pero contigo. Bloquea en tu agenda citas contigo misma, y no las anules salvo en caso de extrema urgencia (muy extrema).

Trata esos compromisos contigo misma como cualquier otro compromiso (como si tuvieras cita con tu dentista o una reunión de trabajo).

Un ejemplo: tu jefa te dice que si puedes ir al trabajo a echar unas horas extras el jueves por la tarde. Miras tu agenda y ves:

Y le dices, por ejemplo: lo siento mucho, de verdad, pero el jueves por la tarde ya lo tengo completo con unos asuntos importantes imposibles de cambiar. Si es extremadamente urgente puedo ir el miércoles por la tarde.

Otro ejemplo: tu pareja te dice que el sábado ha quedado con unos amigos para hacer un retiro de yoga en la naturaleza. Miras tu agenda y ves:

Y le dices, por ejemplo: hablaré con mi madre o con la tuya para ver si se pueden quedar con los niños, porque yo no me voy a poder hacer cargo tampoco.

Consecuencias de tener tiempo para ti

Pero tener tiempo para ti tiene sus efectos secundarios, tales como:

  • Dedicar tiempo a aquello que te gusta
  • Estar con las personas que más quieres
  • Subir tu autoestima y valorarte más
  • Avanzar en aquellos proyectos que te llenan
  • Sentirte en paz y con bienestar
  • Organizar mejor tu tiempo
  • Llevar las riendas de tu vida

Porque recuerda: es tu vida, y el timón de tu vida lo llevas tú (eso a mí me costó entenderlo).

Y tú…¿qué estás haciendo para tener tiempo para ti? ¿Tienes esa lista hecha? Te animo a que des el primer paso y empieces a hacer lo que te gusta.

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GTD Parte 4: Hacer

diciembre 12, 2014 Por Inma Torres

Sigo con esta serie sobre el método de productividad GTD (Organízate con eficacia), método de organización personal difundido por David Allen. Este método consta de 5 partes:

  • Recopilar

  • Procesar

  • Organizar

  • Revisar

  • Hacer

 

En el libro vienen en este orden. Sin embargo yo he decidido poner antes el hacer que el revisar, puesto que es en el orden que se hace normalmente.

 

Es importante no perder de vista que, tanto este método de organización personal como otros métodos de productividad tienen un único objetivo: hacer las tareas y proyectos que tengamos pendientes.

 

¿Cómo elegir el trabajo a realizar en cada momento?

 

Para decidir qué hacer en este momento no debemos mirar ni la lista de proyectos, ni la lista de “algún día/quizá”; sólo la lista de Acciones siguientes (o Próximo)  y, quizá, la lista de tareas “A la espera”.

 

David Allen propone cuatro posibles criterios a la hora de escoger acciones de nuestra lista “Próximo” o “Acciones siguientes”. Para ello, se deben tener en cuenta los siguientes criterios:

 

  • Contexto: Ya os hablé de organizar las acciones por contextos. Pues de eso se trata, de que cuando nos encontremos en una situación o contexto determinados hagamos rápidamente a las acciones que podemos realizar en ese momento.
  • Tiempo: Se refiere a la estimación de tiempo requerido para poder llevar a cabo la acción. Esto nos lo dirá nuestra experiencia. Tendremos que organizar nuestras tareas en función del tiempo del que dispongamos para ello.
  • Nivel de energía: Se refiere a la estimación de energía requerida para poder llevar a cabo la acción. Hay acciones más mecánicas que otras y algunas requieren concentración y enfoque absolutos. No siempre tenemos la misma energía para hacer ciertas cosas. Por ejemplo, a primera hora de la mañana solemos estar más despejados y es el momento para hacer aquellas tareas que requieran más concentración y no para abrir el correo electrónico u otras tareas mecánicas.
  • Prioridad: Se refiere a la estimación de la prioridad que tenga la realización de una acción. La prioridad siempre se fija con relación al resto de acciones y si trabajas por contextos,  fija la prioridad con respecto a las otras acciones del contexto.

 

Mi día de trabajo con GTD en 10 pasos

 

La verdad es que en la parte de hacer siempre he ido por libre y me he montado mis propias reglas tomando ideas de aquí, de allí y de mi propia experiencia, así que el proceso que tengo yo para hacer las tareas en mi día a día es posible que no sea del GTD exclusivamente, sino que también tenga ideas de  Stephen R. Covey y  Leo Babauta -entre otros.

 

  1. Me organizo el día. A primera hora del día o al final del día anterior (yo prefiero esto último) organizo mi día. Para ello reviso la lista acciones siguientes y las Grandes Rocas para esa semana, y elijo mis Tres Tareas más Importantes (aquellas que me acercan a mis objetivos). También decido qué otras tareas más rutinarias y/o urgentes tengo que hacer hoy. Reviso la agenda para ver citas, reuniones y/o eventos para ese día que tenga que tener en cuenta.

  2. Elijo una Gran Roca. Primero, selecciono una tarea (normalmente una de mis TMIs) y me pongo a trabajar en ella, ya sea hasta que se termine, o por una cantidad fija de tiempo (por ejemplo 30 minutos o 1 hora).

  3. Suelo crear 3 bloques de trabajo “pesado” (que requiere más concentración) a lo largo del día, en los que hago avanzar mis proyectos, realizando las tres TMIs fijadas para ese día, y otros 2-3 bloques de trabajo menos pesado, en los que resuelvo temas urgentes que son rápidos de resolver, y hago tareas rutinarias de baja intensidad, como hacer llamadas, archivar, etc.

  4. El primer bloque de trabajo no pesado consiste en  revisar las bandejas de entrada (principalmente el correo electrónico y la bandeja física), para procesarlas rápidamente y organizar el trabajo que resulte. Las tareas que son rápidas de hacer (menos de 2 minutos) las realizo sobre la marcha. También en este bloque echo un vistazo a la lista de tareas “a la espera” y envío los recordatorios necesarios, dependiendo de la urgencia y la antigüedad de cada elemento en la lista. Esta es una forma de asegurar que el trabajo delegado no caiga en el olvido, y que los responsables sientan la “presión” necesaria para que terminen el trabajo lo antes posible.

  5. Entre un bloque de trabajo y otro me tomo pequeños descansos de 5 minutos para recuperar fuerzas. Por ejemplo, charlando con alguna compañera, levantándome y estirando los músculos, o comiéndome algún pequeño snack. Además de descansar, estas pausas sirven como pequeños premios que me doy por el trabajo bien hecho.

  6. Cuando inicio un bloque de trabajo pesado,  antes de empezar, elimino todas las distracciones. Cierro el correo electrónico, apago el teléfono móvil, internet, si es posible (de lo contrario simplemente cierro todas las pestañas innecesarias), elimino el desorden en el escritorio, cualquier cosa que me pueda descentralizar.

  7. Interrupciones. Si me interrumpen, anoto cualquier petición o tarea entrante/información en mi bloc de notas, o coloco el documento en mi bandeja de entrada, y continúo con lo que estaba haciendo.En ningún caso dejo de hacer lo que estoy haciendo hasta terminar lo que me había propuesto para ese bloque de trabajo (salvo que me lo pida el jefe, claro).

  8. Hay momentos en que una interrupción es tan urgente que no puedo posponerla hasta que haya terminado con la tarea en cuestión.En ese caso, hago una nota de por dónde me he quedado en la tarea en cuestión, y pongo todos los documentos o notas para esa tarea juntos y aparte (tal vez en la carpeta «Acciones Siguientes» o la carpeta del proyecto). Luego, cuando vuelvo a esa tarea, puedo coger mi carpeta y ver mis notas para ver donde lo dejé.

  9. Si siento la necesidad de revisar mi correo electrónico o cambiar a otra tarea, me freno a mí misma. Respiro profundamente. me reenfoco de nuevo y vuelvo a la tarea en cuestión.

  10. Al final de la jornada procuro reservar uno de los bloques de trabajo de baja intensidad para hacer una revisión rápida de todo el sistema GTD. En esa revisión proceso lo que haya aparecido nuevo en las bandejas de entrada durante el día (incluido el correo electrónico), limpio la lista de Acciones Siguientes (eliminando el trabajo ya completado), y organizo mi día de trabajo siguiente. De esa forma puedo irme con la tranquilidad de que todo está bajo control.

Y creo que no me dejo nada. Me queda pendiente explicar cómo gestionar los proyectos, pero eso es para otro post.

 Otras entradas de esta serie

  • GTD, la clave de la productividad

  • GTD Parte 1: Recopilar

  • GTD Parte 2: Procesar (1)

  • GTD Parte 2: Procesar (2)

  • GTD Parte 3: Organizar

  • GTD Parte 4 (2): Gestión de Proyectos
  • GTD Parte 5: Revisar
Foto de Nanagyei

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No tengo tiempo: Método para reducir compromisos

noviembre 8, 2014 Por Inma Torres

Es una frase que solemos decir mucho: no tengo tiempo. Queremos hacer cosas asombrosas, conseguir todos nuestros objetivos, pero con todas las cosas que hay que hacer cada día, no queda tiempo.

Pero hay un truco: hacer el tiempo.

Para eso hay dos formas: eliminar los ladrones de tiempo y reducir compromisos. Hoy os voy a hablar de la segunda.

Para simplificar nuestra vida es muy importante reducir nuestros compromisos. Y que conste que esto me ha costado mucho hacerlo – de hecho aún estoy en trámite. Reducir compromisos me cuesta por dos motivos: porque soy muy social y para mí la gente es muy importante y porque me cuesta decir no (cada vez menos).

Método para reducir compromisos

Este método lo aprendí de Leo Babauta, aunque yo lo he adaptado a lo que a mí me funciona. Es un método para hacer cada día un pequeño paso.

Día 1: Lista de compromisos

Anota en un papel o libreta todos los compromisos de tu vida. Aquí tienes una guía de los más comunes:

  • Trabajo: Tenemos varios compromisos en nuestros puestos de trabajo. Listar todos ellos.

  • Trabajo extra: Algunos de nosotros tenemos trabajos como freelance u otros trabajos extras que nos dan dinero. Por ejemplo: dar clases, entrenar algún equipo… Más compromisos.

  • Familia: Podemos jugar un papel como pareja, hijo, hija, hermano, hermana…Estas funciones vienen acompañadas de muchos compromisos.

  • Niños: Mi hijos tienen partidos de fútbol o baloncesto, entrenamientos, excursiones, talleres…Cada uno de sus compromisos es el mío también. También hay reuniones del AMPA, tutoría con sus profesoras…

  • Cívicos: Puede que seáis voluntarios en diferentes organizaciones, o miembros de agrupaciones sin ánimo de lucro. Esto supone muchos compromisos también.

  • Religiosos: puede que algunos estéis involucrados con vuestras iglesias o sois parte de una organización de la iglesia o estáis comprometidos a un servicio semanal o mensual.

  • Aficiones: Tal vez eres aficionado al ciclismo o la escalada, o te gusta jugar al rol o al Magic. Todo esto viene acompañado de más compromisos.

  • Hogar: Además de las cosas de familia, siempre hay otras cosas que hacer en casa: cocinar, limpiar, sacar al perro….

  • Internet: Igual estás en foros o listas de correos o algún grupo de Google. Estas comunidades online generan compromisos también.

Es posible que tengas otras  categorías. Haz tu lista lo más completa y personalizada posible.

Día 2: Lista de las cosas más importantes

Haz una lista de las cosas de tu vida que son más importantes para ti. No tiene que ser una lista muy extensa, como mucho 4 o 5 cosas. Las mías son:

  • Familia: mis hijos, pareja, hermanos, padres, sobrinos…

  • Amigos: más cercanos y más alejados

  • Salud: alimentación, ejercicio, mental, dormir…

  • Escritura: blog, libro, colaboraciones…

  • Calidad de vida de las personas en general

Busca la tuyas y haz tu lista.

Día 3: Detectando compromisos no tan importantes

Dos tareas para este día:

  1. Coge la lista de compromisos y marca aquellos que son más importantes, que se alinean con tus 4-5 cosas importantes.
  2. Del resto, elige el compromiso menos importante. Haz una llamada o envía un mensaje o correo electrónico explicando que no puedes hacerlo.

Podría significar una decepción para muchas personas . Pero estás creando la vida sencilla que quieres, no la vida complicada que los demás demandan de ti. Al reducir este compromiso, estás simplificando tu vida, la creación de más tiempo y espacio para las cosas importantes.

Día 4 y posteriores: Reduciendo compromisos

Di no al siguiente compromiso menos importante de la lista. Continúa el proceso, diciendo que no a un compromiso por día, hasta que sólo queden aquellos que están alineados con lo que es más importante para ti.

Si hay algún compromiso que te cuesta anular, hazte las siguientes preguntas: ¿Qué valor le da a mi vida? ¿Qué importancia tiene para mí? ¿Está en línea con mis prioridades y valores de la vida? ¿Cómo afectaría a mi vida si yo lo dejara? ¿Me ayuda a alcanzar mis metas en la vida?

También puedes probar, al menos por un par de semanas, y ver si se puede vivir sin ese compromiso. Pero anula sin piedad, manteniendo sólo aquellos que realmente significa algo para ti.

Cada vez que eliminas un compromiso, es posible que tengas una sensación de culpa, porque otros quieren que mantengas ese compromiso. Pero también es un gran alivio, no tener que hacer ese compromiso cada día o semana o mes. Se libera una gran cantidad de tiempo, y mientras que otros pueden estar decepcionados, tú tienes que mantener lo que es importante para ti en mente, no para los demás. Si nos comprometemos a lo que los demás quieren todo el tiempo, nunca tendremos tiempo para nosotros mismos.

Toma la decisión de reducir compromisos, poniendo tus prioridades en primer lugar y encontrando tiempo para ellas. Yo estoy en ello (aún me queda mucho que reducir), pero me siento liberada.

 Foto: por Βethan

 

 

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