Inma Torres

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10 pasos para tener buen humor cada día

marzo 29, 2017 Por Inma Torres

 NOTA DE LA EDITORA: ESTO ES UN ARTÍCULO INVITADO POR EDITH GÓMEZ, DE GANANCI.COM

BUEN HUMOR

 

Aunque parezca algo sin importancia, en realidad no lo es, mantener el buen humor es necesario y constituye una práctica vital para nuestra existencia. Muchas veces afrontamos muchos problemas, y aunque nos quieran meter en la mente que todo es fácil, la verdad es que no es así. Sin embargo, el fracaso muchas veces nos ayuda a llegar al éxito, y alimentar la negatividad sólo provocará estados de infelicidad y problemas de salud.

Justamente, debido a todo lo malo que está en nuestro entorno es que debemos encontrar y disfrutar de las pequeñas porciones de felicidad que más podamos, y lograremos llegar a vivir una vida plena.

No se trata de cerrar los ojos a la realidad, ni vivir ciegamente en una burbuja lejos de todo, pero sí de hacer el esfuerzo por adoptar pequeños hábitos que provoquen efectos positivos en nuestro cuerpo y cerebro, para lograr sentirnos mejor.

A continuación te mostramos diez sugerencias para que empieces a cambiar la tonalidad de tus días, desde el mismo momento que sales de la cama.

10 pasos para tener buen humor cada día

  1. Lo primero de todo: ¡no remolonear en la cama! Levántate, y olvídate de posponer la alarma, pues esto sólo te hará dormir de nuevo, y continuar despertando 5 y 10 minutos después con la misma alarma, lo cual contribuirá a tu mal humor. Luego, terminarás por hacer todo de prisa, saldrás corriendo de la casa por haberte quedado haciendo nada en la cama. Finalmente te darás cuenta que esos minutos que trataste de sacarle al despertador en realidad no forman parte de un descanso productivo.
  2. Bebe agua. Hidratarse por la mañana es importante, recuerda tomar un vaso de agua en ayunas, cada mañana, y verás lo bien que responde tu organismo. Pues, una de las razones por las cuales nos sentimos fatigados al levantarnos es por la deshidratación que ocurre en el cuerpo, después de muchas horas seguidas sin ingerir líquidos. Este pequeño vaso de agua te ayudará a sentirte más despierto, y te ayudará también a aliviar los ligeros dolores de cabeza que experimentamos algunas veces al despertar. Si no toleras el agua sola, a determinadas horas, le puedes añadir gotitas de limón para añadirle un toque de sabor.
  3. Empieza haciendo algo que te gusta. Nada mejor que comenzar el día con algo que te gusta, bien sea leer el periódico, pasear a tu perro o regar las plantas. Iniciar el día haciendo algo que te encanta te ayudará a tener un estado mental positivo, y afrontar el día con mejor humor. Aunque no lo creas, una de las mejores cosas que podrías hacer es tener sexo matutino, ya que esto incentiva la producción de endorfinas, te llena de energía y te libera del estrés.
  4. Deja entrar a la luz del sol. Si despiertas cuando ya ha salido el sol, abre las cortinas de tu cuarto y deja que la luz natural invada el ambiente. Desayuna también en una habitación donde penetre la luz natural, si te es posible puedes salir un momento al balcón. La luz del sol tiene efectos positivos ya que nos ayuda a mejorar el humor y a despertar. Es aconsejable que no duermas en habitaciones totalmente oscuras, ni bajes del todo la persiana, sino que aproveches la luz natural para despertarte poco a poco.
  5. ¡Desayuna bien! El desayuno es la comida más importante del día, así que regálate uno muy delicioso y saludable que te ayude a sentirte mejor desde la primera hora. Si sumamos a ello el placer que resulta de sentarse a comer, aprovecha este momento del día para hacerlo y que mejore tu buen humor. Incluye en tu desayuno alimentos que te proporcionen energía, tal como las frutas, la avena o los huevos, y evita los alimentos procesados o con azúcar.
  6. Haz un poco de ejercicio. Ejercitarte durante la mañana tienen muchos beneficios, ya que te ayuda a acelerar el metabolismo, quemando calorías por el resto del día, y también te provee de energía y reduce el estrés. Piensa lo beneficioso que resulta entrenar por la mañana, pues después del trabajo sólo querrás ir a casa y relajarte.
  7. ¡Baila, baila, baila! La música posee un efecto estimulante en el cerebro como casi ninguna otra cosa. Cuando escuchamos canciones que nos gustan, éstas nos activan y nos hacen estar de buen humor, así que aprovecha este beneficio de la música. Selecciona canciones con ritmo y que sean optimistas y empieza tu día bailando.
  8. Arréglate. Esta es una buena forma de regalarte un momento y darte un cariño a ti mismo. No lo hagas pensando en que los demás te verán guapo, sino hazlo sólo por sentirte a gusto contigo mismo. Esto no es egoísta ni frívolo, sino de un momento especial que te dedicas, así que preocúpate por tu imagen. Entre los primeros síntomas de la depresión está el hecho de que la persona deja de preocuparse por su aspecto. No se trata de maquillarte todos los días, si esto no te gusta, pero dúchate, regálate un momento para colocarte una crema hidratante en el cuerpo, cuida tu cabello, entre otras. Se trata de dedicarte un poco de tiempo en las mañanas para que cuides tu aspecto y te veas guapo. Salir de la casa con esa sensación te ayudará a sentirte con buen humor el resto del día.
  9. No vayas con prisas. Sal con tiempo de tu casa para que tengas espacio de llegar al trabajo a tiempo, sin necesidad que ningún incidente pueda retrasarte y estresarte. Ir con prisa nos hace propensos a tener pequeños accidentes, tal como tropezar con algo u olvidar cosas importantes en casa, y esto es algo que sin duda puede arruinar el resto del día. Si vas andando o en coche, tómate unos minutos para tomar un café en un sitio especial, procura no procrastinar, y podrás hacer las cosas con tiempo, y de forma tranquila.
  10. Dale a las cosas la importancia que se merecen a través del lenguaje. Algunas cosas, como perder el autobús u olvidar el cargador en casa, tendemos a manejarlo como situaciones extremas, especialmente a través del lenguaje o expresiones que utilizamos para narrarlas, así que aprende a relativizar, también con tu lenguaje.

Como ves, tener buen humor cuando te levantas influirá en cómo va a ir encaminado tu día. Si te despiertas pensando en positivo y aplicando todos estos consejos, te aseguro que serás más feliz y productivo. Pero no solo está en juego tu felicidad, sino también la de aquellos que se relacionan contigo. ¿Qué dices entonces, merece la pena o no intentar seguir estos hábitos?

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5 pasos para practicar Mindfulness en la ducha

marzo 24, 2016 Por Inma Torres

mindfulness en la ducha

Este mes de marzo estoy poniendo en práctica un nuevo ejercicio de Mindfulness integrado en mi día día: Mindfulness en la ducha, y aunque he fallado algunos días, he empezado a notar los beneficios que me aporta en mi mente y mi salud.

La ducha es el lugar perfecto para practicar Mindfulness. Yo me ducho a diario, y más a menos a la misma hora todos los días, con lo cual es un buen disparador para no olvidarme de este nuevo hábito. En lugar de ducharme de modo autómata o de meter en la ducha conmigo a mi jefe, el director del banco y a un montón de personas más, he convertido una simple ducha en un momento del día especial.

Practicar Mindfulness en la ducha ha hecho que encuentre en mi día un momento para un paréntesis y para desconectar de mis problemas y mis miles de pensamientos. Es un momento de relax para mí, sin tener que ir a un Spa para ello. Es mi momento.

Si para nosotros ducharnos es parte de nuestra rutina y lo hacemos en modo automático, es normal que nuestra mente divague buscando asuntos más interesantes en los que pensar que en realidad no existen. El reto está en no dejar que esos pensamientos nos invadan, y convertir el momento ducha el algo importante, para disfrutarlo y enriquecernos con él.

Os cuento cómo hago este pequeño ritual de Mindfulness en la ducha.

5 pasos para practicar Mindfulness en la ducha

Paso 1: Acéptate y admira tu cuerpo. Desnúdate frente al espejo y admira tu cuerpo. Acéptalo tal y como es, sin juicios ni críticas. Quiérete tal y como eres.

Paso 2. Deja fuera de la ducha tus pensamientos. Desde el momento que abres el grifo, regulas la temperatura y entras en la ducha enfócate en lo que sientes, y deja tus pensamientos pasar. Poco a poco irán desapareciendo. Si durante la ducha te das cuenta que te has enganchado a un pensamiento y te ha alejado de la experiencia de ducharte, amablemente vuelve a tus sensaciones y continúa sintiéndolas.

Paso 3. Concéntrate en las sensaciones. Disfruta las sensaciones. Siente como el agua cae en tu cabeza y se va deslizando por tu espalda, tu pecho, tus piernas… Sumérgete en los olores de tu gel o champú. Toma tu gel de baño y enjabónate lentamente con él, disfrutando de su suave textura jabonosa. Nota como tu piel se va limpiando, eliminando las toxinas y dejando tu piel suave y radiante. Masajea tu cabello suavemente, notando tu suave pelo mojado entre tus dedos, disfruta de la agradable sensación de frotar tu cuero cabelludo, detrás de tus orejas, tu frente… Aclárate con abundante agua, sintiendo como arrastra la espuma de tu piel, como se van las toxinas, los malos pensamientos, los problemas, y son arrastrados al sumidero, desapareciendo por siempre.

Paso 4. Agradece. Cuando acabes, si te apetece, da la gracias a la ducha, por haber estado ahí, por poder tener agua corriente, porque ese agua esté tibia o caliente, por tener jabón para limpiar tu cuerpo y tu cabello. Agradécete a ti por estar ahí, por sentir, por disfrutar de ese momento.

Paso 5. Cuídate al salir de la ducha. Sal de la ducha despacio, poniendo atención al contacto de tus pies con tu esterilla. Seca tu cuerpo y tu cabello con suavidad, sintiendo el contacto cálido de la toalla. Hidrata tu piel, sintiendo el olor de la crema hidratante que utilices, la suave textura al deslizar la crema por cada parte de tu cuerpo. Trata de no tener pensamientos en este momento tampoco. Si aparece alguno, amablemente déjalo ir.

Y ya puedes vestirte y seguir con tu rutina. Advierto que al principio no es fácil, sobretodo si eres una persona muy mental como yo. De todos modos no te juzgues si no lo haces perfecto, simplemente hazlo lo mejor que puedas. Este ejercicio de Mindfulness en la ducha puede ser una buena oportunidad para integrar el Mindfulness y la meditación en tu día a día.

Otras prácticas de Mindfulness

 

  • 12 meses de Mindfulness. Enero:atención a la respiración

  • 12 meses de Mindfulness. Febrero: Atención al cuerpo y las sensaciones

  • 10 ejercicios para practicar la atención plena

Foto por Andrés Nieto Porras

 

 

 

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Lo mejor del 2015

diciembre 30, 2015 Por Inma Torres

 

Los mejores posts del 2015“Entonces se dio cuenta de que sus temores sólo empeoraban las cosas, de modo que se rió de sí mismo e hizo lo que hubiera hecho de no estar asustado: avanzar en una nueva dirección.” Spencer Johnson

 

2015 ha sido para mí y para Vida en Positivo un año de cambio. El cambio en general nos asusta, pero es necesario para avanzar y conseguir una vida mejor.

Estos son algunos aspectos a destacar del 2015 para mí:

 

  • He conseguido uno de mis más ansiados sueños: terminar mi formación para convertirme en una life coach, y así poder acompañar a otras personas en la búsqueda de la vida que quieren.
  • Me he reencontrado con viejos amigos que hacía más de 20 años que no veía.
  • He hecho grandes viajes, todos llenos de bonitas experiencias.
  • He cambiado de trabajo a uno que me llena de verdad, rodeada de gente maravillosa.
  • He puesto mi granito de arena en cambiar la política local de mi municipio, aunque sea poco, todos podemos hacer algo.
  • He empezado nuevos proyectos que darán sus frutos en 2016, todos apasionantes para mí.
  • He conseguido ayudar a las personas más necesitadas de mi entorno, organizando un mercadillo benéfico, con el apoyo de decenas de personas que se volcaron en mi visión.
  • He logrado mejorar mi vida a través del minimalismo existencial, enfocando mi vida cada vez más en lo que es importante para mí. Seguiré trabajando en ello, y contándooslo.
  • He mejorado mi alimentación y he hecho más deporte que nunca, lo que me hace sentir bien, más sana y con más energía.
  • He disminuido el estrés a través de la meditación y el mindfulness.
  • He superado muchos de mis miedos.
  • He transformado mi vida a través de nuevos hábitos.
  • He disfrutado de mis hijos y mi pareja al 100%, ellos son un regalo para mí.
  • Y sobretodo he estado rodeada de gente maravillosa: familiares, viejos y nuevos amigos, estupendos compañeros de trabajo… No hay nada que me llene más que compartir mi vida con personas que merecen la pena.

He hecho todo esto con alegría y entusiasmo.

Los mejores posts de 2015

Para Vida en Positivo también ha sido un año de cambios. Cambié el logotipo y la estética del blog, buscando una imagen más limpia y minimalista.

 

El número de lectores del blog también ha aumentado. Por encima de todo, os tengo que agradecer a vosotros, queridos lectores. Habéis hecho que escribir para el blog sea un trabajo para mí gratificante, y habéis cambiado mi vida, la habéis llenado de alegría. Gracias por todo.

Estos son los mejores posts de 2015:

 

  1. 12 meses, 12 hábitos. Diciembre: Atención plena – 13 diciembre, 2015

  2. Simplificar la rutina de la mañana y de la noche – 25 septiembre, 2015

  3. 12 meses, 12 hábitos. Septiembre: no preocuparme – 8 septiembre, 2015

  4. Minimizando mi colección de libros – 25 agosto, 2015

  5. Lo más importante en la vida – 20 agosto, 2015

  6. 12 meses, 12 hábitos. Agosto: el hábito de la gratitud – 4 agosto, 2015

  7. Mi planificación diaria y semanal – 25 julio, 2015

  8. 7 razones para huir del consumismo excesivo – 21 julio, 2015

  9. Las 3 claves de la felicidad – 29 abril, 2015

  10. Flexivegetarianos: Cómo “vegeterianizar” tu dieta – 15 abril, 2015

  11. 12 meses, 12 hábitos. Abril: Mantener la casa ordenada y limpia – 8 abril, 2015

  12. 5 trucos para aumentar la capacidad de concentración – 19 marzo, 2015

  13. ¿Qué tal van tus metas de año nuevo? – 12 marzo, 2015

  14. 7 consejos útiles para reducir tus pertenencias – 26 febrero, 2015

  15. Una semana sin Internet en el móvil – 23 febrero, 2015

  16. Aprovechar el tiempo – 13 febrero, 2015

  17. 100 maneras de ser romántico sin caer en el consumismo – 10 febrero, 2015

  18. 12 meses, 12 hábitos. Febrero: practicar la bondad – 4 febrero, 2015

  19. Cómo ser una persona positiva – 14 enero, 2015

  20. Cómo tener el mejor año de tu vida – 1 enero, 2015

 

Años anteriores:

Lo mejor del 2014
Foto de Iván Ariza (¡Gracias!!)

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Simplificar la rutina de la mañana y de la noche

septiembre 25, 2015 Por Inma Torres

 

rutina mañana y noche

A lo largo de los años he podido comprobar la importancia de tener una rutina diaria simplificada, tanto para mí como para mis hijos. Especialmente la rutina de la mañana y la rutina de la noche son las que me dan más sensación de calma y equilibrio en mi vida; son dos momentos claves que pueden contribuir a cambiar tu día a día.

 La rutina de la mañana

Uno de los cambios más gratificantes en mi vida fue encontrar la tranquilidad con una rutina por las mañanas. Madrugar, levantándome antes que la mayoría de las personas, disfrutar del silencio y la calma de la mañana, se ha convertido para mí en un hábito.

Y esto ha sido importantísimo.

Claro que no a todo el mundo le gusta levantarse temprano, pero esto no significa que no puedas crear tu propia rutina.

Con una rutina matutina bien planteada puede ser una poderosa herramienta para transformar tu vida.

 Ideas para la rutina de la mañana

Éstas son sólo ideas para ayudarte a empezar. Te aconsejo que mantengas la simplicidad en tu rutina, y que incluyas algo que te ofrezca soledad, silencio o te permita liberar estrés.

Somete a prueba tu rutina durante algunos días y haz los ajustes que creas necesarios.

 Algunas ideas para la rutina de la mañana son:

  • Mirar el amanecer

  • Tomar una infusión, café o té.

  • Hacer ejercicio

  • Meditar

  • Leer

  • Darse una ducha o un baño

  • Hacer yoga o taichi

  • Escribir

  • Preparar el desayuno

  • Dar las gracias por todo aquello por lo que te sientas agradecido

  • Dar un paseo por la naturaleza

  • Revisar tus metas

  • Elegir las tres tareas más importantes del día

  • Desayunar

  • Llevar un diario

Observa que la lista no incluye “ver el Facebook” o “leer el correo electrónico” ni cualquier actividad relacionada con el trabajo. Te sugiero que esperes hasta después de tu rutina matutina para comenzar con este tipo de cosas.

 

 Mi rutina de la mañana

Septiembre para mí suele ser el mes en el que ajusto mis rutinas. Este mes he empezado con esta rutina de la mañana, que tiene ligeras modificaciones con respecto a mi rutina anterior, y por el momento me va muy bien:

  1. Despertarme a las 5:30 h.

  2. Beber un vaso de agua o de zumo.

  3. Escribir (para mi blog, alguna colaboración, en mi libro…) o leer.

  4. Salir a hacer 20 minutos de ejercicio, normalmente en bicicleta.

  5. Preparar el desayuno y los almuerzos de media mañana, para mí y para mis hijos.

  6. Despertar a mis hijos a las 7:20 h. Desayunar todos juntos hablando. Ayudar al pequeño a vestirse.

  7. Darme una ducha.

  8. Llevar a mis hijos a la escuela.

  9. Ir al trabajo.

 

 La rutina de la noche

Establecer una rutina tranquilizante al caer la noche me permite prepararme para el día siguiente, relajarme antes de acostarme y dormir bien.

 

 Ideas para la rutina de la noche

Elige algunas de las siguientes actividades para la rutina nocturna, o añade ideas propias:

  • Preparar la cena

  • Escribir

  • Meditar

  • Cenar

  • Darse una ducha o baño

  • Lavarse los dientes

  • Llevar un diario

  • Leer

  • Hacer ejercicio

  • Leer un cuento a los niños

  • Hacerte un tratamiento facial

  • Ordenar la casa

  • Hablar con tu pareja

  • Planificar el día siguiente

  • Tomar una infusión relajante

  • Preparar la ropa y/o la comida para el día siguiente

En la rutina de la noche es muy importante que las actividades sean tranquilas, para conseguir tener un sueño reparador. No recomiendo ver la televisión, ni hacer algo relacionado con el trabajo o las finanzas, ni ver las redes sociales, ni hablar temas conflictivos con tu pareja.

 

Mi rutina de la noche

También este mes he modificado algo mi rutina de la noche, ajustándola a:

  1. Cenar todos juntos en familia, hablando.

  2. Acostar a los niños.

  3. Preparar la ropa para el día siguiente, la mía y la de mis hijos.

  4. Planificar el día siguiente.

  5. Tomarme una infusión relajante.

  6. Acostarme.

  7. Meditar y hacer Reiki (sobre unos 20 minutos).

  8. Leer o hablar con mi pareja.

  9. Dormir sobre las 23 h.

Establecer una rutina de la  mañana y otra por la noche quizás parezca algo fácil, pero abandonarlas es igual de sencillo. Por eso lo importante es convertirlas en un hábito, enfocándote en ella por un tiempo, haciéndola gratificante y llevando un registro de tus progresos.

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12 meses, 12 hábitos. Septiembre: no preocuparme

septiembre 8, 2015 Por Inma Torres

claves para no preocuparme

A diario me preocupan muchas cosas. Estoy preocupada por mis hijos, porque no se hagan daño, coman bien, sean felices. Me preocupo por mi trabajo, porque salgan las tareas adelante y todo fluya y por todas las cosas que tengo que hacer en mi vida personal. Siempre tengo la sensación de que debería estar haciendo más, haciendo otra cosa. Me preocupo por mi economía, porque me salgan las cuentas a fin de mes. Me preocupo por los niños que viven en países en guerra.  Me preocupo todo el tiempo.

Sé que no estoy sola en esto. Mucha gente tiene preocupaciones siempre en su cabeza. Siempre estamos preocupados por lo que podría salir mal, acerca de las cosas malas que la gente piensa acerca de nosotros, y así sucesivamente. Estamos enfocados sólo en los malos resultados.Esos malos resultados son sólo algunas de las posibilidades de muchas, y es poco probable que se hagan realidad. E incluso si lo hacen (digamos alguien piensa mal de ti), casi nunca significa nada desastroso para nuestra vida.

Por eso he decidido este mes trabajar el hábito de no preocuparme. No es la primera vez que lo trabajo: soy Reikiana, y uno de los principios del reiki es: “sólo por hoy no te preocupes”. Pero siempre se puede mejorar.

Proactividad: círculo de influencia, círculo de preocupación

circulo de influencia y preocupacion

Imaginad que metemos en un círculo grande todas nuestras preocupaciones: nuestra economía, la salud de tu madre, tu relación de pareja, la educación de tus hijos, la paz mundial…. Fuera de ese círculo estaría todo aquello que no nos interesa en absoluto.

Después imaginad que dentro de ese círculo otro más pequeño donde metemos aquellas cosas que me preocupan y en las cuales tengo la capacidad de influir en los resultados, como por ejemplo la educación de nuestros hijos, la relación con mis compañeros de trabajo, mis proyectos, la relación con mi pareja, etc.

Las personas proactivas centran siempre su atención en el círculo de influencia, se enfocan en las cosas en las que pueden hacer algo, su energía es positiva, se hacen responsables de sus acciones,  por lo que terminan ampliando su círculo de influencia.

Las personas reactivas centran sus esfuerzos en el círculo de preocupación, su foco está en todas las cosas malas que puede pasar, en las que no tienen ningún control, su energía es negativa y suelen desatender su círculo de influencia, haciendo que este se encoja.

Estos conceptos están sacados del libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”, de Stephen Covey. Covey nos anima a tomar conciencia de dónde estamos gastando nuestra energía: ¿te dedicas a preocuparte por los problemas que no puedes cambiar o estás siendo proactivo acerca de tu vida, ocupándote de aquello que puedes cambiar?

5 claves para establecer el hábito de no preocuparse

  1. Tomar consciencia. En cualquier situación que sientas que la preocupación aparece en tu cabeza, ¡párate! Si es una mentira creada por la mente por algo que probablemente nunca ocurrirá, no hagas caso.

  2. Tomar acción. Si lo que te preocupa es algo que va a ocurrir o está ocurriendo, piensa si está en tu círculo de influencia. Si es así, ocúpate de ello, haz lo que consideres necesario para solucionarlo. Si no está en tu círculo de influencia, olvídalo.

  3. Nunca es tan malo como piensas que va a ser. La ansiedad o la preocupación tiene que ver con la anticipación. El ‘qué pasaría si’ es siempre mucho peor que lo que sientes cuando algo sucede en realidad. Y la mayoría de las cosas que pensamos que van a pasar, nunca pasan.

  4. No tratar de adivinar lo que está en la mente de alguien. Tratar de leer la mente de alguien por lo general no funciona, sino todo lo contrario: puede conducir fácilmente a la creación de un escenario exagerado e incluso desastroso en tu mente. Escoge, pues, una manera que no te lleve a las preocupaciones o malentendidos. Trata de comunicarte y pedir lo que quieres preguntar.

  5. Pasar más tiempo en el momento presente. Cuando pasas mucho tiempo volviendo a vivir el pasado en tu mente, entonces es más fácil alimentar tus preocupaciones sobre el futuro. Por otro lado, cuando pasas mucho tiempo en el futuro, entonces también es fácil dejarse arrastrar por escenarios preocupantes.Así que concéntrate en gastar más de su tiempo y atención en el momento presente.

Dos de mis formas favoritas para volver a conectar con lo que está sucediendo en este momento, con el aquí y el ahora:

  • Reducir la velocidad. Haz lo que está haciendo en este momento, pero hazlo más lento. Moverte, hablar, conducir o comer más lento. De esta manera podrás ser más consciente de lo que está sucediendo a tu alrededor en este momento.
  • Interrumpir y volver a conectar. Si sientes que estás empezando a preocuparte entonces interrumpir ese pensamiento gritándote en tu mente: ¡PARA! Luego vuelve a conectar con el momento presente, tomando sólo uno o dos minutos para concentrarte al 100% en lo que está sucediendo a tu alrededor. Toma todo con todos tus sentidos: saborearlo, verlo, olerlo, escucharlo y sentirlo en tu piel.

Todo irá bien. Incluso si las cosas malas se hacen realidad, todo irá bien.

Imagina las cosas por las que te has preocupado en los últimos años: eran pequeñas cosas en su mayoría. Y en todos los casos, al final resultó bien. La vida no se derrumbó.

Si empezamos a construir la confianza de que todo irá bien, podemos dejar de lado las preocupaciones. Podemos sentirnos bien, en lugar de ser consumidos por la preocupación y la ansiedad todo el tiempo.

Puedes caminar por la calle, relajado, con una sonrisa en tu cara.

«En mi vida he pasado a través de cosas terribles, algunas de las cuales sí sucedieron» Mark Twain.

 

Cuento de los mineros

Este cuento de Jorge Bucay nos habla de la ansiedad y preocupación:

Seis mineros trabajaban en un túnel muy profundo extrayendo minerales desde las entrañas de la tierra. De repente un derrumbe los dejó aislados del afuera sellando la salida del túnel. En silencio cada uno miró a los demás. De un vistazo calcularon su situación. Con su experiencia, se dieron cuenta rápidamente de que el problema sería el oxígeno. Si hacían todo bien les quedaban unas tres horas de aire, cuando mucho tres horas y media.

Mucha gente de afuera sabría que ellos estaban allí atrapados, pero un derrumbe como este significaría horadar otra vez la mina para llegar a buscarlos. ¿Podrían hacerlo antes de que se terminara el aire?

Los expertos mineros decidieron que debían ahorrar todo el oxígeno que pudieran. Acordaron hacer el menor desgaste físico posible, apagaron las lámparas que llevaban y se tendieron todos en el suelo. Enmudecidos por la situación e inmóviles en la oscuridad era difícil calcular el paso del tiempo.

Incidentalmente sólo uno de ellos tenía reloj. Hacia él iban todas las preguntas: “¿Cuánto tiempo pasó? ¿Cuánto falta? ¿Y ahora?”. El tiempo se estiraba, cada par de minutos parecía una hora y la desesperación ante cada respuesta agravaba aun más la tensión.

El jefe de los mineros se dio cuenta de que si seguían así la ansiedad los haría respirar más rápidamente y esto los podía matar. Así que ordenó al que tenía el reloj que solamente él controlara el paso del tiempo. Nadie haría más preguntas, él avisaría a todos cada media hora.

Cumpliendo la orden, el del reloj controlaba su máquina. Y cuando la primera media hora pasó, él dijo: “ha pasado media hora”. Hubo un murmullo entre ellos y una angustia que se sentía en el aire.

El hombre del reloj se dio cuenta de que a medida que pasaba el tiempo, iba a ser cada vez más terrible comunicarles que el minuto final se acercaba. Sin consultar a nadie decidió que ellos no merecían morirse sufriendo. Así que la próxima vez que le informó la media hora, habían pasado en realidad 45 minutos.

No había manera de notar la diferencia así que nadie siquiera desconfió.

Apoyado en el éxito del engaño la tercera información la dio casi una hora después. Dijo: “pasó otra media hora”… y los cinco creyeron que habían pasado encerrados, en total, una hora y media y todos pensaron en cuan largos se le hacía el tiempo.

Así siguió el del reloj, a cada hora completa les informaba que había pasado media hora.

… Entre tanto la cuadrilla apuraba la tarea de rescate, sabían en qué cámara estaban atrapados y que sería difícil poder llegar antes de cuatro horas. Llegaron a las cuatro horas y media. Lo más probable era encontrar a los seis mineros muertos. Encontraron vivos a cinco de ellos. Solamente uno había muerto de asfixia… ¡El que tenía el reloj!

Otros hábitos que me he propuesto

Éstos son otros hábitos que me he propuesto en otros meses:

En 2015

  • Enero: eliminar de mi dieta los azúcares refinados

  • Febrero: practicar la bondad

  • Marzo: alimentacion saludable

  • Abril: mantener la casa ordenada

  • Mayo: estar activo
  • Julio: no procrastinar
  • Agosto: el hábito de la gratitud
  • Noviembre: conducir despacio
  • Diciembre: atención plena

En 2014

  • Enero: Hacer ejercicio.

  • Febrero:Las tres cosas mejores del día.

  • Marzo:Tomar consciencia de mi postura corporal.

  • Abril:Levantarse temprano.

  • Mayo: Escuchar música a diario.

  • Junio: Leer más.

  • Julio: Meditar a diario.

  • Agosto: Escribir cada día a un amigo.

  • Septiembre: Tres piropos al día.

  • Octubre: Dormir lo suficiente.

  • Noviembre: Planificar.

  • Diciembre: Comer menos.

Foto por Evil Erin

 

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12 meses, 12 hábitos. Agosto: el hábito de la gratitud

agosto 4, 2015 Por Inma Torres

Incorporar la gratitud a mi vida es una de las cosas que más han hecho cambiarla. Estar agradecida por los demás, por mi vida, por lo que el universo me da, por la naturaleza…. me hace tremendamente feliz.

¿Por qué me hace feliz? ¿Por qué el simple hecho de pensar en quién o por lo que estoy agradecida marca esa diferencia en mi vida?

Algunas razones por las que la gratitud me hace más feliz son:

  • Me recuerda las cosas positivas de mi vida. Me hace apreciar todas las personas que están en mi vida, ya sean mis seres queridos o simplemente un extraño que fue amable conmigo de alguna manera.

  • Convierte lo malo en bueno. ¿Se me estropea el coche? Agradezco que tengo coche que me permite viajar, ir al trabajo o al super.  Estoy agradecida de que la vida tenga retos y no sea aburrida. Estoy agradecida de que puedo aprender de estos desafíos. Ser agradecido te hace una persona más fuerte y responsable, menos victimista.

  • Me recuerda lo que es importante. Es difícil quejarse de las pequeñas cosas cuando das gracias a que sus hijos están vivos y sanos. Es difícil estresarse con el pago de facturas cuando estás agradecido de que haya un techo sobre tu cabeza.

  • Le alegro la vida a los demás.  El simple hecho de decir «gracias» a alguien puede marcar una gran diferencia en la vida de esa persona. Llamarles, enviarles un correo electrónico o mensaje de texto, pararles para decirles gracias… simplemente tomar ese minuto de mi vida para decirles por qué estoy agradecida con ellos es importante para ellos. Cuesta muy poco, pero hace feliz a otra persona. Y hacer feliz a otra persona me hace feliz a mí.

Mi hábito para este mes

Ya os hablé de las muchas maneras que hay de incorporar la gratitud a tu vida. Para este mes quiero enfocarme en tener una sesión de gratitud por la mañana. Mi momento va a ser justo antes del desayuno.

Se trata solamente de cerrar los ojos y pensar en las cosas por las que estoy agradecida ese día. Incluso he pensado en salir al jardín, para disfrutar del amanecer a la vez que repaso mis agradecimientos. Pueden ser, por ejemplo, tres al día, pero si pienso en más no importa.

Si quieres puedes unirte conmigo al hábito de este mes. Además de pensarlo también puedes escribirlos en una libretita, como hizo Chocobuda en su #retodegratitud.

Otros hábitos que me he propuesto

Éstos son otros hábitos que me he propuesto en otros meses:

En 2015

  • Enero: eliminar de mi dieta los azúcares refinados

  • Febrero: practicar la bondad

  • Marzo: alimentacion saludable

  • Abril: mantener la casa ordenada

  • Mayo: estar activo
  • Julio: no procrastinar
  • Septiembre: no preocuparme
  • Noviembre: conducir despacio
  • Diciembre: atención plena

En 2014

  • Enero: Hacer ejercicio.

  • Febrero:Las tres cosas mejores del día.

  • Marzo:Tomar consciencia de mi postura corporal.

  • Abril:Levantarse temprano.

  • Mayo: Escuchar música a diario.

  • Junio: Leer más.

  • Julio: Meditar a diario.

  • Agosto: Escribir cada día a un amigo.

  • Septiembre: Tres piropos al día.

  • Octubre: Dormir lo suficiente.

  • Noviembre: Planificar.

  • Diciembre: Comer menos.

Foto por ally213

 

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12 meses, 12 hábitos. Julio: no procrastinar

julio 13, 2015 Por Inma Torres

Este mes me he propuesto no procrastinar más algunas tareas personales importantes que estaba postergando desde hace meses y que estaba evitando hacer.

El verano es difícil para mí en este tema. Hacer calor y siempre hay algo más agradable para hacer que las tareas que son verdaderamente importantes. Es por esto que veo oportuno este hábito justo ahora, cuando más procrastino.

10 Posibles causas de la procrastinación

Es importante primero averiguar la causa de la postergación de la tareas. Una vez identificada la causa, será más fácil de tratar. Las causas más comunes de procrastinar son:

  1. El miedo. En realidad la procrastinación es generalmente el resultado de algún tipo de miedo. El miedo puede ser a hacerlo mal, a no saber cómo hacer algo, a hacerlo en el lugar o momento equivocado, a tener éxito y no saber qué hacer cuando tengas éxito, a hacer algo que no estás acostumbrado a hacer, etc. Se podría resumir como “miedo al fracaso o a no ser lo suficientemente bueno”.

  2. El perfeccionismo. Pasar un montón de tiempo tratando de conseguir algo perfecto, o tener la herramienta perfecta, o hacerlo exactamente con el procedimiento correcto, es una forma de procrastinación y una de las causas de la misma.

  3. Las distracciones. Hay muchas distracciones: Facebook, ver la televisión, leer blogs, revisar el correo electrónico o los mensajes de texto, jugar a videojuegos o juegos de Facebook, etc. Todas ellas tienen una recompensa (¡Un nuevo mensaje! ¡Un juego divertido!), mientras que las tareas suponen trabajo y esfuerzo.

  4. Tareas fáciles. Un correo electrónico te llega con una tarea algo urgente, pero fácil. Así que la haces en lugar de la que sabes que debes hacer. O tienes en tu lista de tareas una docena de tareas pequeñas y una grande, y te sientes más productivo por conseguir que las de menor tamaño se hagan.

  5. Sentirte cansado, perezoso, desmotivado. Puede ser que simplemente no tengas la energía en este momento para hacer frente a cosas difíciles. Así que terminarás yendo a las distracciones o las tareas fáciles.

  6. Sentirte preocupado, estresado, abrumado. Estos sentimientos hacen menos probable que te desees centrarte en algo duro. Tu energía y concentración están en otras cosas: la abrumadora cantidad de cosas que tienes que hacer, algo que tienes que hacer en otra área de tu vida, otros proyectos que te generan estrés, etc.

  7. La tarea es demasiado difícil, compleja. No estás seguro de cómo abordarla, por dónde empezar. No te sientes cómodo con la tarea porque no la has hecho antes o es demasiado dura.

  8. No sabes por dónde empezar. Lo más importante es empezar, no empezar en el momento perfecto. Así que elige un momento que sea tan bueno como cualquier otro y simplemente empieza.

  9. La organización como procrastinación. Pasar mucho tiempo en tu lista de tareas pendientes o software de productividad, tratando de tener tu escritorio organizado, buscando la forma de perfeccionar tu sistema de organización … son todas formas de procrastinación. Pensamos que estamos siendo productivos por hacerlo, y es más fácil que hacer lo que estamos posponiendo.

  10. Otras causas comunes: estar desorganizado, sobreestimar tu capacidad para hacer esta tarea más adelante, pensando que vas a estar más motivado después, pensando que vamos a trabajar mejor bajo presión, pensando que ya es demasiado tarde, así que ¿por qué debería siquiera comenzar?

 

El Plan de un mes para no procrastinar

Para conseguirlo estoy siguiendo un plan que ya me ha funcionado otras veces:

Primera semana

Elegir una tarea más importante (TMI) cada mañana, anotarla. Sólo se tardan 2 minutos. Esta tarea debe hacerse lo primero al comenzar el día, antes de contestar el correo electrónico o cualquier otra tarea.

Elige un método de rendición de cuentas (Facebook, Twitter, Coach.me…) e infórmales diariamente después de hacer tu tarea de ese día, incluso si no la hiciste. Esto no sólo esta semana, sino cada semana.

No te preocupes si no consigues hacer la tarea esta primera semana. Sólo obsérvate a ti mismo si empiezas a procrastinar. Anota por qué no estás trabajando en ello.

Segunda semana

Durante la segunda semana nos centramos en el hábito de empezar. En esta semana, no sólo debemos elegir nuestra TMI, sino que nos centraremos en el arranque. No tienes que hacer toda la tarea, sólo empezar. En esto se tarda un minuto, además de los 2 minutos de elegir y anotar la TMI. Si, una vez empezada, quieres seguir con tarea, estupendo. Pero no es obligatorio. Informa en tu grupo de rendición de cuentas diariamente.

Tercera semana

En esta semana nos centraremos en la pausa. Después de iniciar la TMI, podemos tener la tentación de hacer una pausa, bajo cualquier excusa. En ese caso observaremos cuál es la excusa que nos ponemos, respiraremos y regresaremos a nuestra tarea.

Cuarta semana

En esta última semana, practicaremos los tres hábitos anteriores (elegir TMI, empezar y trabajar la pausa) y desarrollaremos una mayor consciencia. Esta semana trabajaremos en la repetición (clave para formación de hábitos), sin olvidar observar nuestras excusas. ¿Cuáles son nuestros miedos?   ¿Cuáles son nuestras creencias limitantes? Tomaremos un minuto para osbservarlos, y cuando los percibamos, los alejaremos con la racionalidad.

También tendremos cuidado con lo que nos aleja de nuestro objetivo: estar enganchado al correo electrónico, redes sociales, mensajería en el móvil, complacer a los demás… Buscaremos una manera de cambiar nuestro entorno, mediante el bloqueo o la eliminación de estas distracciones adictivas, así no hay que lidiar con ellas.

Ese es el plan para no procrastinar. Una cosa para centrarse cada semana, tres hábitos sencillos más conciencia.

Cada paso sólo toma un par de minutos, es tan fácil que no se puede decir que no. Lo importante es la práctica, así que ¡nada de excusas! También me ayuda el poner en mi calendario este reto cada día, y poner notas para mí misma para que no se me olvide hacerlo. Y así no procrastinar.

Otros hábitos que me he propuesto

Éstos son otros hábitos que me he propuesto en otros meses:

En 2015

  • Enero: eliminar de mi dieta los azúcares refinados

  • Febrero: practicar la bondad

  • Marzo: alimentacion saludable

  • Abril: mantener la casa ordenada

  • Mayo: estar activo
  • Agosto: el hábito de la gratitud
  • Septiembre: no preocuparme
  • Noviembre: conducir despacio
  • Diciembre: atención plena

En 2014

  • Enero: Hacer ejercicio.

  • Febrero:Las tres cosas mejores del día.

  • Marzo:Tomar consciencia de mi postura corporal.

  • Abril:Levantarse temprano.

  • Mayo: Escuchar música a diario.

  • Junio: Leer más.

  • Julio: Meditar a diario.

  • Agosto: Escribir cada día a un amigo.

  • Septiembre: Tres piropos al día.

  • Octubre: Dormir lo suficiente.

  • Noviembre: Planificar.

  • Diciembre: Comer menos.

 

Foto de gothick_matt

 

 

 

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¿Qué tal van tus metas de año nuevo?

marzo 12, 2015 Por Inma Torres

Muchos de nosotros nos planteamos metas cuando empieza un nuevo año, con la esperanza de que este año sí las vamos a conseguir y no vamos a seguir atrapados en nuestra rutina de otros años. Si además haces como yo, que te planteas metas a tres meses, seis meses y un año, ya queda poco para hacer balance de tus metas a tres meses y ver si vas por buen camino.

Seamos sinceros: muchas personas por estas fechas ya han tirado la toalla. Por desgracia, la mayoría de las veces el optimismo y el entusiasmo de primero de año se va desvaneciendo a las pocas semanas o en los primeros meses.

Pero me gustaría deciros que sí es posible hacerlo. Es posible plantearse metas y cumplirlas. Yo lo hago, y os voy a contar cómo.

El problema con la mayoría de las metas

Las metas de año nuevo por lo general fracasan por una combinación de algunas de estas razones:

  • Nos ponemos demasiadas metas a la vez y de esa manera perdemos enfoque y energías. Es mucho más eficaz plantearse metas o nuevos hábitos de uno en uno.

  • Tenemos una gran cantidad de entusiasmo y motivación al principio, tratamos de hacer demasiado los primeros días y entonces perdemos fuelle.

  • Intentamos hacer hábitos realmente difíciles de inmediato, como dejar de fumar, y esa dificultad nos termina abrumando o intimidando y hace que tiremos la toalla pronto.

  • Tratamos de ser “disciplinados” y hacemos hábitos muy desagradables que nuestra naturaleza no nos va a permitir que duren mucho tiempo. Si hay algo que realmente no queremos hacer, y nos obligamos a hacerlo, no podremos manternerlo por mucho tiempo.

  • La vida se interpone por el camino. Hay cosas que llegan de manera inesperada que nos hacen desistir en la búsqueda de nuestra meta. También la rutina y el estrés del día a día nos hacen perder el rumbo.

  • Las metas que nos planteamos son a menudo ambiguas (¡voy a hacer ejercicio!), no tienen un plan de acción concreto y no utilizan técnicas probadas. Es una receta para el fracaso.

Hay otras razones pero las anteriores son suficientes para no conseguir alcanzar nuestras metas.

7 Claves para conseguir nuestras metas

Éstas son las claves que considero principales a la hora de plantearse metas y conseguirlas:

  1. Centrarte en una sola meta. De esa manera ponemos todo el enfoque y energías en ella. Cuando termines con ella podrás empezar con otra.

  2. Implementar los cambios de forma gradual, para no perder empuje. Por ejemplos si quieres hacer ejercicio, no empieces yendo al gimnasio todos los días.

  3. Empezar con algo muy muy fácil, para no sentirse intimidado por la dificultad de la meta.

  4. Buscar los “para qués” de nuestra meta. De esa manera tendremos motivación durante todo el proceso.

  5. Comprometerse públicamente. Esto nos hará retomar el rumbo cuando nos dispersemos. Ves publicando tus progresos y todo el mundo te preguntará por ellos.

  6. Concretar la meta, de manera que sepa exactamente cuando la he conseguido. No es lo mismo decir «voy a perder peso» que decir «voy a pesar 60 kg para el 1 de abril de este año.»

  7. Trazar un plan de acción muy específico, detallando acciones concretas y pequeñas y utilizando técnicas probadas. Investiga cómo han alcanzado otras personas esa meta u otra similar, escribe todas las acciones que debes hacer para conseguirla de forma ordenada, desmenuzándolas en mini-tareas.

De esta manera conseguiremos alcanzar todas nuestras metas y dirigirnos hacia la vida que queremos, que nos hace felices.

Foto  por Daniele Zanni

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12 meses, 12 hábitos. Marzo: alimentación saludable

marzo 1, 2015 Por Inma Torres

Suelo llevar una dieta bastante saludable por lo general. No suelo comer fritos ni azúcares refinados, tomo mucha verdura y fruta, bebo bastante agua y no como en exceso. Aún así creo que necesito enfocarme en tener una alimentación saludable, puesto que en épocas de más estrés termino comiendo cualquier cosa que precisamente no es saludable.

¿Qué se considera una alimentación saludable?

Hay muchas definiciones de lo que se considera una alimentación saludable: baja en grasa, baja en carbohidratos, Paleo, Mediterránea, vegana y así sucesivamente.

Aunque me arriesgo a que mucha gente no esté de acuerdo en lo que digo, voy a tratar de sintetizar mi investigación personal sobre la alimentación saludable. Esto no es la verdad absoluta, y no soy una especialista en nutrición, pero he leído mucho sobre dieta saludable y esto es lo que creo que es saludable.

Una dieta es saludable si le da a tu cuerpo los nutrientes que necesita, sin darle demasiadas calorías (demasiadas calorías conduce a la obesidad con el tiempo) o cosas poco saludables (como grasas trans o saturadas, los nitratos, el exceso de sodio, productos químicos insalubres). Esta definición es a largo plazo, no día a día. En un día cualquiera, podría obtener menos nutrientes de los que necesito, y demasiadas calorías y sodio, pero si la dieta está equilibrada en el tiempo, entonces puede ser saludable.

Así que alimentación saludable significa que haya una buena relación en nutrientes y calorías sin un montón de las cosas malas.

¿Qué tipo de nutrientes necesita su cuerpo? Se necesita aminoácidos esenciales (proteínas), grasas saludables, algunos carbohidratos para la energía, y un montón de vitaminas y minerales como el hierro, calcio, vitamina D, sodio, potasio, y así sucesivamente. La fibra es buena también, y por supuesto, necesitamos agua. Obviamente, esto no es una lista completa.

Si un alimento te da algunos de estos nutrientes, sin un montón de calorías vacías, es probable que sea saludable. Por ejemplo, la espinaca tiene fibra, proteínas, vitamina A, vitamina C, vitamina E (alfa tocoferol), vitamina K, tiamina, riboflavina, vitamina B6, ácido fólico, calcio, hierro, magnesio, fósforo, potasio, cobre, manganeso, etc. Sin que te dé una gran cantidad de calorías o cosas poco saludables.

Pero la mitad de una barra de pan podría darte un montón de calorías sin demasiados nutrientes (tal vez un poco de proteína y algunas otras vitaminas). Estos son calorías vacías, y hay que reducir este tipo de alimentos.

Todo, sin embargo, está muy bien en la moderación. Se puede comer pan sin culpa si es sólo una pequeña parte de tu dieta, y el resto de tu dieta está llena de alimentos con muchos nutrientes. Si tu dieta es principalmente calorías vacías, no es saludable.

Cambio de hábitos alimenticios de forma flexible

Uno de los errores más comunes que se cometen al intentar cambiar los hábitos alimenticios es bloquearte cuando fallas.

Vas a una fiesta y te dices que vas a estar bien y vas a comer alimentos saludables … y entonces coges un par de patatas fritas. ¡Oh, no! ¡El plan fracasó! Así que ahora te sientes mal, y entonces … ¿por qué no tomar una cerveza? ¿Y luego dos? Y mientras estás en ello, algunas patatas fritas más y un gran trozo de pastel.

El primer fracaso – comer unas patatas fritas – no era tan malo. El problema no eran las patatas fritas o el fracaso, es la respuesta al fracaso. Sentimos que hemos fallado, y luego nos damos por vencidos. Nosotros decimos: «Bueno, yo ya metí la pata, por lo que no va a haber diferencia en estropearlo un poco más.»

Eso no es cierto, sin embargo. Fallar un poco está totalmente bien. Pero un colapso total, seguido de unos días de comer con abandono … no es tan bueno. Y en esto se establece un patrón que se repite con bastante frecuencia.

¿Qué podemos hacer en su lugar? Adoptar un enfoque más flexible.

Un enfoque flexible

El modo de pensar cuando estamos cambiando nuestros hábitos de alimentación no debe ser: «Voy a hacer esto perfectamente. Las cosas van a ir de acuerdo al plan.» Ese es un enfoque rígido que espera la perfección, y no es realista.

En cambio, una mentalidad más flexible es útil: «Voy a tratar de seguir este plan, pero no sé exactamente cómo se va a ir, y yo voy a aprender a lo largo del camino. Espero baches en el camino, y voy a aprender de ellos.» Ésta es una mentalidad de aprendizaje, un enfoque abierto, y que permite la flexibilidad.

Así que aquí está cómo podría funcionar:

  1. Escoge algo muy fácil. Hay demasiadas personas que tratan de hacer demasiado cuando están cambiando sus hábitos alimenticios, y esto pone una carga enorme para ellos sean perfectos con el cambio de hábito. No es realista. En su lugar, cambia algo muy fácil que sabes que puedes cumplir y trata de ajustarte a tu nueva «normalidad».

  2. Sabes que habrá baches. No vayas en la esperanza de ser perfecto – saber que no habrá errores inesperados, obstáculos que no anticipaste, insta a que simplemente no vas a superarlo por alguna razón. Haz un enfoque más realista. Si prevés cosas que sucederán de manera diferente de lo planeado, no serás tan propenso a darte por vencido cuando eso suceda.

  3. Estate preparado, y cuando haya un bache, aprende de él. Es útil estar preparado cuando se acerquen situaciones difíciles como un montón de alimentos poco saludables en una fiesta. Ten cuidado al entrar en este entorno, y reflexiona sobre lo que sientes y haces. Sé consciente de lo que sucede cuando comes algo que no debes comer. Respira, y luego aprende de los obstáculos que te encuentres. Aprende de los errores. Escribe todo esto.

  4. Haz los ajustes necesarios. Cambia de plan de hábito para dar cabida a estos obstáculos y racionalizaciones. ¿Qué vas a tratar de manera diferente la próxima vez? Además, si no lo hiciste tan bien la semana pasada con tu cambio de alimentación, ajústalo y haz que sea más fácil. O intenta un cambio de alimentación diferente que no sea  tan difícil, y vuelve a éste más difícil después.

Este es el proceso flexible que conduce a un cambio a largo plazo. No es fácil, pero en mi opinión es la mejor manera de llegar a tener una alimentación saludable.

Otros hábitos que me he propuesto

Éstos son otros hábitos que me he propuesto en otros meses:

En 2015

  • Enero: eliminar de mi dieta los azúcares refinados

  • Febrero: practicar la bondad

  • Abril: mantener la casa ordenada
  • Mayo: estar activo

  • Julio: no procrastinar

  • Agosto: el hábito de la gratitud

  • Septiembre: no preocuparme

  • Noviembre: conducir despacio

  • Diciembre: atención plena

En 2014

  • Enero: Hacer ejercicio.

  • Febrero:Las tres cosas mejores del día.

  • Marzo:Tomar consciencia de mi postura corporal.

  • Abril:Levantarse temprano.

  • Mayo: Escuchar música a diario.

  • Junio: Leer más.

  • Julio: Meditar a diario.

  • Agosto: Escribir cada día a un amigo.

  • Septiembre: Tres piropos al día.

  • Octubre: Dormir lo suficiente.

  • Noviembre: Planificar.

  • Diciembre: Comer menos.

Foto por spinster cardigan
 

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12 meses, 12 hábitos. Febrero: practicar la bondad

febrero 4, 2015 Por Inma Torres

Sí, la bondad es un hábito. Y puede ser cultivada. Haz la prueba: concéntrate en la bondad todos los días durante un mes y verás cambios profundos en tu vida. Te sentirás mejor contigo mismo como persona. Verás como la gente reacciona contigo de manera diferente y te tratan mejor, incluso a largo plazo. Es el Karma.

Todos los días me doy cuenta todo lo que un poco de amabilidad puede cambiar la vida de los demás. Confío en la humanidad de la gente, pero creo que todos debemos trabajar para traer de nuevo la bondad a nuestra sociedad moderna.

No estoy segura de si nuestra bondad ha empeorado en los últimos tiempos. Pero si lo ha hecho, sospecho que el cambio no está en la gente. Pienso que el problema es el individualismo, la pérdida de un sentido de comunidad. Creo que no nos reunimos lo suficiente, y estamos separados entre nosotros de muchas maneras.

Independientemente de si ahora hay más bondad o menos entre las personas, no quiero dejarme arrastrar por la ingratitud y el individualismo. Es por ello por lo que he decidido este mes trabajar como hábito la bondad.

¿Cómo desarrollar el hábito bondad? Os dejo algunos consejos prácticos que he recapitulado para trabajar mi hábito de este mes.

10 Consejos prácticos para practicar la bondad

  1. Planteárselo como meta cada día. Al comienzo de cada día, plantearse una meta concreta que te haga ser bondadoso con otra persona o personas y luego hacerlo a lo largo del día. Puedes programar un recordatorio con Google Calendar o cualquier otra aplicación o truco.

  2. Ser amable. En caso de duda, sigue este consejo. Por supuesto hay momentos en los que otras personas no quieren a alguien que actúe amablemente con ellos. Pero por lo general a todo el mundo le gusta sentirse bien tratado.

  3. Ayudar a los demás. Este es probablemente uno de los puntos débiles de nuestra sociedad. Bueno en realidad hay muchas personas que son muy  generosas  con los demás. Pero en general, hay una tendencia a pensar sólo en un mismo y hacer caso omiso de los problemas de los demás. No debemos mirar para otro lado ante las necesidades y problemas de los demás. Debemos intentar ayudar incluso antes de que nos lo pidan.

  4. Practicar la empatía. Que sea un hábito el tratar de ponerte en los zapatos de otra persona. Da igual la persona: tus seres queridos, compañeros de trabajo, gente de la calle… cualquier persona. Realmente trata de comprender lo que se siente al ser ellos, lo que ellos están pasando y por qué hacen lo que hacen.

  5. ¿Cómo te gustaría ser tratado? No significa tratar a alguien exactamente como te gustaría que te tratasen a ti. Más bien tratar de imaginar cómo quieren ser tratados, y hacerlo así.

  6. Escuchar a los demás. Otra debilidad: todos queremos hablar, pero muy pocos de nosotros queremos escuchar. Y, sin embargo, todos queremos ser escuchados. Así que tómate un tiempo para escuchar realmente a la otra persona, en lugar de simplemente esperar tu turno para hablar. Esto también ayuda a entender mejor a los demás.

  7. No juzgar.  Todos tenemos tenemos tendencia a hacer juicios, es la naturaleza humana, supongo. Pero debemos tratar de ver a cada persona como un ser humano individual, con diferentes pasados,  necesidades y sueños.

  8. No criticar. Todos tendemos una tendencia a criticar a los demás, tanto si se trata de personas que conocemos o gente desconocida -famosos, políticos… Sin embargo, pregúntate si te gustaría ser criticado en la situación de esa persona. La respuesta es casi siempre “no”. Así que evitemos la crítica, y en lugar de ella, aprendamos a interactuar con los demás de una manera positiva y asertiva.

  9. Practicar la compasión. Una vez de que puedas comprender a la otra persona, y sentir por lo que está pasando, y por qué actúa así, querrás  poner fin a su sufrimiento. Y cuando se pueda, inicia incluso una pequeña acción para aliviar de alguna manera su sufrimiento.

  10. Ser el cambio. El famoso Gandhi nos dijo que seamos el cambio que queremos ver en el mundo. Bueno, a menudo pensamos que esa cita se aplica a grandes cambios, como la pobreza, el racismo y la violencia. Cierto, sí se aplica a esas cosas … pero también se aplica a una escala mucho más pequeña: a todas las pequeñas interacciones entre las personas. ¿Quieres que la gente se trate con más compasión y bondad? Empieza por ti.  Incluso si el mundo no cambia, al menos lo has intentado.

Por suerte me encuentro con gente todos los días que es amable y bondadosa conmigo. Y yo trato de, humildemente,  practicar la bondad a diario. Y este mes voy a hacer hincapié en ello.

Otros hábitos que me he propuesto

Éstos son otros hábitos que me he propuesto en otros meses:

 En 2015

  • Enero: eliminar de mi dieta los azúcares refinados

  • Marzo: alimentación saludable

  • Abril: mantener la casa ordenada

  • Mayo: estar activo

  • Julio: no procrastinar

  • Agosto: el hábito de la gratitud

  • Septiembre: no preocuparme

  • Noviembre: conducir despacio

  • Diciembre: atención plena

 En 2014

  • Enero: Hacer ejercicio.

  • Febrero:Las tres cosas mejores del día.

  • Marzo:Tomar consciencia de mi postura corporal.

  • Abril:Levantarse temprano.

  • Mayo: Escuchar música a diario.

  • Junio: Leer más.

  • Julio: Meditar a diario.

  • Agosto: Escribir cada día a un amigo.

  • Septiembre: Tres piropos al día.

  • Octubre: Dormir lo suficiente.

  • Noviembre: Planificar.

  • Diciembre: Comer menos.

 

Foto por Jennuine Captures

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