Inma Torres

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Minimalismo con…David Vázquez

noviembre 14, 2019 Por Inma Torres

Entrevista David Vázquez

Siguiendo con la serie de entrevistas a expertos en minimalismo, mindfulness y desarrollo personal, hoy os traigo la entrevista a David Vázquez, de www.economiadevida.com.

Si quieres dejar de correr tras el dinero, tienes que aceptar que a día de hoy condiciona tu vida. David y Eva, en su página y con sus programas, nos enseñan a vivir con sencillez sin renunciar a nada. Nos enseñan a transformar nuestra economía para cambiar nuestra vida.

Espero que disfrutéis la entrevista y que os ayude a mejorar vuestra relación con el dinero.

Entrevista a David Vázquez

Este es el vídeo de la entrevista que me concedió:

La entrevista fue así: 

Presentación

0:05. Presentación de David Vázquez. 

0:30. ¿Qué es Economía de Vida? 

Economía de Vida es ayudar a que el dinero te permita conseguir tus objetivos vitales.

1:20. El camino de Transformación, ¿cómo has llegado a hablar de dinero? 

Economía slow

3:08. En qué consiste la economía slow. Adaptarte a tu ritmo, no al de los demás.  Nos cuesta hablar de dinero.

Minimalismo financiero

06:00. Minismalismo en las finanzas. ¿Qué es lo que necesito y qué es lo que me hace feliz?

07:40. Estamos predestinados a tener solvencia. ¿Alto poder adquisitivo
o alto nivel de vida
?

08:50. Finanzas saludables, los objetivos vitales, reflexiones.

11:35. ¿A qué se renuncia en el camino? 

Pasos para cambiar la situación

12:45. Primeros pasos para salir de deudas. Analiza ingresos y gastos y toma conciencia.

16:00. Cambiar la situación: miedo vs acción. Cuando te llegue el momento de consciencia ante la necesidad del cambio, empieza a recorrer el camino, sin culpas.

Creencias limitantes

17:40 Creencias sobre el dinero. Hay que cambiar la percepción de las cosas, ver la parte positiva para que la carga se aligere.

Hábitos financieros para la tranquilidad

19:25 Conseguir la tranquilidad financiera. Entender que no eres tu cuenta bancaria permite el cambio.

21:00 Algunos hábitos financieros. Tener claro los objetivos, pagar en efectivo, tener claros los ingresos para centrarte en la abundancia, hablar de dinero…

Agradecimiento de la entrevista a David Vázquez

23:15. Cómo contactar con Ana Costa.  

23:05 Contactar con David Vázquez, de Economía de Vida. Formaciones,
cursos, asesorías, etc.

Cuando estamos motivados somos imparables.

26:26 Fin.

Puedes escucharla aquí

Reproductor de Ivoox:

O si lo prefieres, lo puedes escuchar en Spotify:

https://open.spotify.com/episode/6lxvrGShEdC7Vgwl71vKmf

Espero que te haya gustado esta entrevista a David Vázquez. Y ahora dime, ¿qué relación tienes tú con el dinero?

Archivado en:Finanzas, Hábitos, Minimalismo Etiquetado con:economía, entrevista, minimalismo, slow

Zero Waste de principiante a experto. Claves prácticas para reducir definitivamente tus residuos.

septiembre 5, 2019 Por Inma Torres

NOTA DE LA EDITORA: ESTO ES UN ARTÍCULO DE INVITADO POR IGNACIO F. ¿No sabes nada de Zero Waste? No importa, estás a un paso de convertirte en todo un experto. Te llevarás las claves prácticas para reducir definitivamente tus residuos.

La primera vez que oí hablar de Zero Waste me generó un rechazo inmediato. ¿Cómo va a ser posible vivir sin generar ni un solo residuo? Eso es imposible. No comprendía, en verdad, de qué iba esto. No se trata de meter tu basura en un bote durante un año. Ni de vivir sin comprar nada.

El Zero Waste va de cambiar la forma en la que vivimos con el objetivo de reducir nuestros residuos al máximo. Eso no quiere decir que vivamos una vida de escasez. Todo lo contrario, nos ayuda a llevar una vida más plena. ¿Quieres saber cómo? Pues sigue leyendo…

¿Qué es el Zero Waste?

El Zero Waste, es una filosofía de vida que trata de reducir nuestros residuos al máximo, con el objetivo final de llegar a cero. No obstante, lo más importante no es conseguir el objetivo, es disfrutar del camino para llegar a él.

“Un viaje de mil millas comienza con un primer paso”.

Lao-Tse

Para llevar una vida Zero Waste, basta con aplicar la regla de las 5R’s.

  1. Rechazar
  2. Reducir
  3. Reutilizar
  4. Reparar
  5. Reciclar todo lo posible

Si consigues incluir la regla de las 5R’s en tu día a día como un hábito, serás todo un experto del Zero Waste. Esto te permitirá llevar una vida más plena, rica en experiencias y momentos inolvidables. Además, estarás contribuyendo a vivir en un mundo menos contaminado. ¿Qué más se puede pedir?

El orden es muy importante y se han de aplicar de arriba abajo. Primero rechazar y por último reciclar.

Las dos primeras R’s hacen referencia a la prevención. Las dos siguientes con el consumo responsable y la última con el proceso de desechos.

Veamos en detalle cada una de ellas.

Rechazar

Es el punto más importante. Si no quieres tener que gestionar un residuo, no lo generes.

Todo lo que no necesitemos, rechazar es la mejor opción. Hay que aprender a rechazar con educación, una sonrisa y agradecimiento.

zero waste

Aquí necesitarás bastante paciencia y comprensión. No todo el mundo entiende a la primera que no quieres un bolígrafo de publicidad o un tique de compra, pero suele ser suficiente con una breve explicación.

Reducir

Sobre lo que creemos necesitar hay que reflexionar sobre si realmente lo necesitamos o no. Aún habiendo pasado el filtro de rechazar, podemos reducir de dos maneras:

  • Algo que creemos necesitar, pero la necesidad viene de fuera. Por ejemplo, un anillo de boda. ¿Lo necesitas de verdad? ¿Qué te aporta?
  • La otra situación es que ya tengamos otro objeto que hace la misma función (duplicado). Los duplicados es normal que existan y es algo que requiere encontrar nuestro equilibrio.

Como estas leyendo, el Zero Waste nos ayuda a llevar un estilo de vida minimalista, nos hace reflexionar sobre lo que tenemos y por qué lo tenemos.

Reutilizar

Darle segundas, terceras, cuartas… vida a objetos en su forma original. No hay que confundir esta R con reciclar, en donde lo que se hace es aprovechar los materiales para hacer otro objeto (o el mismo) de nuevo.

Reutilizar sería, por ejemplo, usar los botes de cristal para guardar nuestras propias conservas o para transportar alimentos.

Cuando reutilizamos evitamos la generación de nuevos residuos y aprovechamos todo el esfuerzo empleado en el objeto reutilizado.

Reparar

Hoy en día la obsolescencia programada y la publicidad nos incitan a cambiar todo lo que se estropea. Esta forma de consumo genera una gran cantidad de residuos.

Por ejemplo, un ordenador portátil debería estar en uso entre 33 y 89 años para compensar las emisiones generadas durante su fabricación.

Por tanto, reparar antes de sustituir es una manera muy buena de reducir nuestros residuos.

Reciclar todo lo posible

En nuestra casa es complicado reciclar, pero tenemos la posibilidad de clasificar los diferentes materiales para facilitar su posterior reciclado. Depende de donde vivas, las normas serán diferentes, pero lo habitual es tener los siguientes contenedores:

  • Papel y cartón
  • Vidrio
  • Envases
  • Orgánico
  • Basura general
  • Punto limpio para cosas especiales (pinturas, pilas, aparatos electrónicos, muebles, etc.)

La naturaleza no genera residuos, somos los humanos los que los generamos.

¿Sabes lo que va en cada cubo a la perfección? Si no es así, busca información en tu ayuntamiento o pregunta directamente a la empresa de recogida, ellos te proporcionarán un listado con lo que va en cada cubo.

Pero recuerda, éste es el último paso y que lo importante en el Zero Waste es reducir nuestros residuos.

¿Para qué cambiar mis hábitos hacia una vida Zero Waste?

Antes de comenzar a hacer cambios en nuestra vida sin sentido, lo primero que hay que hacer es un pequeño ejercicio de reflexión.

¿Para qué lo quiero hacer?

Este PARA QUÉ será lo que marque la diferencia entre mantener un hábito en el tiempo o que sea algo pasajero.

Para ayudarte en este camino, te voy a presentar cuatro motivos que pueden inspirarte:

  • Salud
  • Dinero
  • Tiempo
  • Legado

Como acabas de leer, son 4 motivos de peso, veamos cada uno de ellos.

Salud

Quizás es el motivo en el que soy menos objetivo. Mi principal valor es la salud y todas las decisiones que tomo las baso en eso.

En mi caso, llegué al Zero Waste huyendo de los químicos y problemas que generan los plásticos en nuestra salud.

Cuando comienzas a plantearte lo que compras y la manera en la que vives para reducir los residuos que generas estas:

  • Alejándote de productos químicos perjudiciales.
  • Buscando alimentos más naturales y cercanos.
  • Utilizando métodos de limpieza más naturales.
  • Llevando una alimentación más vegetariana.
  • Contribuyendo a reducir la contaminación ambiental.

Vivir acorde a la filosofía del Zero Waste nos proporciona una mayor salud y calidad de vida.

Dinero

Cuando aplicas la regla de las 5 R’s te planteas todo o la gran parte de lo que compras. En la mayoría de los casos, esos impulsos de compra terminan en las dos primeras R’s: rechazarlo (no lo necesitamos) o reducir (ya tenemos algo igual y no necesitamos otro). Lo que supone un ahorro inmediato de dinero.

Si pasamos esos dos primeros filtros, la compra de segunda mano (reutilizar) también nos hará ahorrar dinero.

Cuando reflexionar sobre cada compra lo convertimos en un hábito, de manera inevitable ahorremos mucho dinero. De manera indirecta, también estaremos reduciendo nuestros residuos.

Tiempo

Está muy relacionado con el dinero. Ya que cuando trabajamos estamos intercambiando tiempo por dinero. Por tanto, cuando compras cosas que no necesitas, en realidad estas pagando con tu tiempo.

El tiempo, para mi es mucho más importante que el dinero. Una vez que lo gastas, ya no lo recuperas. El dinero es cambio se puede recuperar.

Además, ahorras el tiempo de ir a comprar algo que no necesitas. Aunque hay personas a las que les gusta ir de compras, no es mi caso. Prefiero estar haciendo otras cosas como pasear por la naturaleza.

Legado

¿Qué legado te gustaría dejar para las generaciones futuras? ¿Cómo te gustaría que fuera el mundo para los hijos de tus hijos?

Yo lo tengo claro: un mundo mejor del que me encontré. Y para esto, el estilo de vida Zero Waste ayuda a aprovechar los recursos naturales y reducir nuestro impacto medioambiental.

Puede que pienses que en realidad no cambia nada que compres o dejes de comprar. Pero con tan sólo dejar de usar botellas de plástico para beber agua, estas ahorrando montón de recursos.

Por cada botella de plástico de 1 litro se emplean 3 litros de agua y 25 cl de petróleo (si te parece poco petróleo, puede elevar un coche de 1 tonelada a 200m)

¿Por dónde empiezo para llevar una vida Zero Waste?

El primer paso será observar. Fijarnos en nuestra basura, la basura es un gran indicador y nos habla de lo que podemos mejorar. Si todavía no separas en diferentes cubos la basura que generas este será el primer paso.

Una vez, que tenemos la basura separada. Tendremos que observar que es lo que más generamos y buscar una alternativa usando la regla de las 5R’s. El objetivo es que, con una sola acción, nuestros residuos se vean reducidos en gran medida.

Al principio, es importante no es agobiarse y no intentar abarcarlo todo. Hay que hacerlo poco a poco. Centrarse en dar un pequeño paso y cuando esté afianzado, dar el siguiente. De esta forma estamos construyendo unas bases sólidas para llevar un estilo de vida Zero Waste.

Puede motivarte sacar fotos de la basura que generas antes de empezar el cambio y la que generas después de unos meses de toma de consciencia. El cambio será espectacular, ya verás.

14 alternativas Zero Waste más útiles

Ahora que ya sabes que el primer paso es analizar lo que generamos e ir actuando sobre algo concreto, vamos a ver 14 alternativas Zero Waste que más me han ayudado en mi camino.

Dejar de beber agua embotellada

Ni es más saludable, ni sabe mejor. Comienza a beber agua del grifo, de una fuente o de manantial. Para mejorar el sabor existen alternativas, la que más me gusta a mi es la de los filtros de carbón de bambú o binchotan.

Fuera bolsas de plástico

Cuando vayas a la compra lleva bolsas de tela, un capazo, una cesta de madera o un carro de la compra.

Además, siempre que salgas de casa lleva una bolsa de tela contigo (te ahorrará muchas bolsas).

Tetrabriks de leche o zumos

Puedes hacerte con una botella de cristal y buscar tiendas donde vendan la leche a granel. Otra opción, más fácil y saludable, es dejar de beber leche y hacer tus propias bebidas vegetales en casa.

Lleva tu botella de agua

Sal de casa con tu botella de agua reutilizable. Puede ser de cristal o acero inoxidable. Evita las botellas de plástico recargables (aunque sean libres de BPA) no son beneficiosas para nuestra salud.

Bolsas de algodón para hacer la compra

Llevando tus propias bolsas de algodón evitas envases que, aunque sean de papel, requieren recursos para su fabricación.

Si sabes coser las puedes fabricar tu o también las puedes comprar.

Busca que sean 100% algodón ecológico (certificado GOTS). De esta manera te aseguras de que no habrá químicos tocando lo que luego vas a comer.

Cepillo de dientes

Cada 3 meses se recomienda cambiar de cepillo. Dependiendo de cómo te cepilles los dientes igual lo puedes alargar más, pero como poco al año generas 2 cepillos de dientes.

zero waste

Sustituir el cepillo de dientes de plástico por uno de bambú, es una pequeña acción que reduce el plástico en los vertederos y océanos.

A diferencia del plástico, el bambú es un material biodegradable. Con lo que no contaminará durante cientos de años el planeta. Con un cepillo de bambú únicamente generarás las cerdas (que suelen ser de nailon y tendrán que ir al cubo general).

Palitos para las orejas

Rechaza, deja de usar los palitos para las orejas.

zero waste

Puedes usar el dedo meñique con un pañuelo de tela después de salir de la ducha o el oriculi (una especie de “cucharilla” de bambú para sacar la cera del oído).

Si pruebas estas dos alternativas y no te convencen, busca palitos que sean biodegradables (papel o bambú). No te costará encontrarlos y son mejores para el medio ambiente.

Volver a los pañuelos y servilletas de tela

Evitar los pañuelos y servilletas de papel, es evitar un objeto de un solo uso.

Yo tengo dos pañuelos de tela grandes para cuando salgo de casa y unos 15 pequeños en una cajita en la cocina. Desde entonces, no he vuelto a comprar pañuelos de papel.

Ducharse con jabón sólido

Es una manera estupenda de cuidar tu cuerpo y dejar de llenarlo de químicos perjudiciales. Además, el aroma de los jabones artesanos es todo un placer para los sentidos.

Hay alternativas sólidas tanto para el cuerpo como para el pelo.

Puede resultar un poco complicado encontrarlos sin ningún tipo de envase, pero no hay comparación entre un pequeño trozo de cartón y el típico envase del jabón líquido.

Cuando vas de viaje, lo puedes llevar en una jabonera (de acero inoxidable para que te dure toda la vida). Te evitarás los problemas de los líquidos en los aeropuertos y gastar el jabón mini-envasado de los hoteles.

Alternativas al film transparente y papel de aluminio

Para guardar los alimentos está muy extendido el uso del film transparente o el papel de aluminio. Además de los problemas de contaminación de los alimentos que generan estas formas de envolver los alimentos, son objetos de un solo uso.

Existen varias alternativas que podemos usar para reducir o dejar de usar el film transparente o el papel de aluminio:

  • El propio peso del alimento sobre un plato de postre
  • Fiambreras de cristal o metálicas
  • Envoltorios de tela encerados (Bee Wrap).También los hay veganos (sin cera de abeja)
  • Bolsas porta snacks de tela
  • Bolsas de silicona (muy útiles para congelar)

Comprar en tiendas a granel

Cuanto más compremos a granel, más reducimos nuestros residuos.

Al principio requiere descubrir las tiendas a nuestro alrededor que vendan productos de esta manera. Un buen punto de partida puede ser una búsqueda por internet.

Reducir el uso del coche

Desplazarse en bicicleta, caminando o trasporte público.

Huye, en la medida de lo posible, de usar el coche para desplazamientos cortos por ciudad. Es menos eficiente en tiempo y ya no hablamos en cuanto a contaminación.

Alquila todo lo que puedas

Las cosas materiales, en realidad no necesitamos que sean nuestras. Lo que necesitamos (y no siempre) es usarlas.

Cuando alquilamos, compartimos el mismo objeto entre varias personas. Además, de aumentar el tiempo de uso, evitamos la producción de nuevos objetos y reducimos nuestros residuos.

Así que, la próxima vez que vayas a comprar algo, piensa si lo puedes alquilar.  

Fomenta las experiencias

Cuando vayas a regalar algo o cuando te pregunten que quieres para el cumpleaños, fomenta las experiencias en vez de cosas materiales. Cenas, escapadas, talleres, cursos, etc.

Lo importante en la vida es acumular experiencias, no cosas

Recursos adicionales

Soy muy fan de los libros y me gustaría recomendarte tres que pueden resultarte útiles para este camino de Zero Waste:

  • Libro de una de las referentes del Zero Waste: Bea Johnson. “Residuo cero en casa”.
  • Libro de otro referente, menos mediático: Joan Marc Simón. “Residuo cero. Cómo reactivar la economía sin cargarse el planeta”.
  • Otro libro muy interesante y con ideas para llevar una vida Zero Waste. “Mejor sin plástico. Guía para llevar una vida sostenible”, de Yurena González.

Además, quiero dejarte un documental de YouTube sobre la historia del agua embotellada (en inglés con subtítulos en español).

Conclusión

Como has visto comenzar con el Zero Waste es sencillo. Lo importante, es tener claro el PARA QUÉ lo hacemos, esto le dará sentido y será más fácil mantener esta forma de vida.

Para empezar, recuerda observar tu basura y elegir aquello que más impacto tendría. Con las 14 alternativas Zero Waste que te he presentado seguro que te sirven de inspiración.

Después, es cuestión de tiempo adquirir el hábito de aplicar las 5R’s en nuestro día a día. Nuestra basura se verá reducida, poco a poco, de manera natural.

Ahora ya tienes las herramientas para convertirte en todo un experto del Zero Waste. Y, si todavía no estás a favor del Zero Waste, ¿qué cantidad de residuo estás dispuesto a aceptar?

Acerca de…

Ignacio F. creador de inteligenciaeco.com con el propósito de ayudar a otras personas a diseñar su estilo de vida para mantenerse saludables y reducir su impacto ambiental mediante el contacto con la naturaleza y los hábitos ecológicos.

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Minimalismo con…Ana Costa

agosto 26, 2019 Por Inma Torres

Entrevista a Ana Costa

Hoy comenzamos una serie de entrevistas con algunos compañeros y amigos, grandes expertos en minimalismo, mindfulness y desarrollo personal. Algunos de los que más me han aportado a lo largo de mi vida como persona y que estoy segura que siempre nos ofrecerán consejos y herramientas para tener una vida más plena y feliz.  En esta entrevista a Ana Costa, nos cuenta algunos detalles de su propia experiencia y desarrollo personal, así como unas cuantas herramientas para parar y ser consciente de la vida que llevas. 

Comenzamos con Ana Costa ya que es una de las grandes referencias en el mundo del Mindfulness en España, y como dice ella, “Psicóloga Positiva”.

Ha sido un privilegio y me siento muy agradecida por el tiempo y las palabras que Ana ha compartido con nosotros. La entrevistadora estaba un poco nerviosilla pero de verdad que ha sido para mí todo un placer haber podido charlar con Ana. 

Y a vosotros solo me queda deciros que espero que os guste, y que esta será la primera de muchas más, para darte un poco de lo mucho que aportas a este proyecto. 

Entrevista a Ana Costa

La entrevista fue así: 

Presentación

0:10. Presentación de Ana Costa. Especialista en Mindfulness y gestión del estrés. Psicologa Positiva. 

1:14. ¿Que es para ti el mindfulness?, cómo practicarlo. 

La vida estresada

3:07. Cuales son las primeras señales del estrés. 

4:35. Cúal fué la experiencia de Ana con el estrés. 

5:45. La trampa autoimpuesta. Los listones sociales, poner el foco hacia afuera, en vez de hacia adentro. 

7:20. El derecho a ser Humanos a no ser perfectos como las máquinas. 

8:19. Viviendo la vida en piloto automático, ¿eres feliz?, ¿te sientes bien?, ¿qué quieres ser?

Algunas soluciones

10:12. Cómo empezar a cambiar para conseguir tu vida ideal, en tres sencillos pasos. 

13:20. Todo comienza en nuestra mente, cómo eliminar pensamientos negativos. Aceptar y dejar ir. 

16:15. Botiquín anti-estrés. 

17:50. Establecer hábitos o rutinas anti-estrés. 

21:10. Cómo practicar la meditación en la vida diaria. 

Agradecimiento de la entrevista a Ana Costa

23:15. Cómo contactar con Ana Costa.  

Puedes escucharla aquí.

Reproductor de ivoox:

Espero que te haya gustado esta entrevista a Ana Costa. Y tú, ¿qué trucos tienes para vencer al estrés?

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Mochila para el Camino de Santiago Minimalista: qué me llevo

agosto 22, 2019 Por Inma Torres

mochila para el camino de santiago

Este verano estuve unos días haciendo el camino. Lo compartí por redes sociales y muchas personas me preguntaron qué llevaba en la mochila para el Camino de Santiago. Por suerte, antes de salir, grabé este vídeo mostrando cada cosa que me llevé:

No es la primera vez que voy a hacer el camino de Santiago. Ya empecé hace unos años el camino del Norte, y este año lo he retomado por donde lo dejé para hacer otro tramo de 7 días. Quizás la primera vez pequé de llevarme cosas que no necesité, y ahora estaba más preparada para ello y conseguí llevarme solamente lo imprescindible. Te cuento qué. 

Qué me llevé en la mochila del Camino de Santiago

Para estructurar qué llevarme, pensé en qué iba a hacer allí y qué iba a necesitar para ello. Algunas cosas que aprendí en mi anterior vez fueron:

  • Que hay que tener en cuenta el peso de la comida y el agua. Hay una regla que dice que no debes cargar más del 10% del peso de tu cuerpo. En mi caso, que peso 50 kg, no debería cargar más de 5 kg. Pero claro, es importante tener en cuenta que la comida y el agua puede pesar de ½ a 2 kg, dependiendo de lo que lleves. Yo llevaba mucha fruta, snacks de hidratos de carbono, y ensaladas o ensaladillas para la comida, más el peso del agua. 
  • Que por las tardes lo normal el dejar la mochila en el albergue y salir con algo más ligero. Por eso decidí llevarme una riñonera, para meter lo imprescindible en mis paseos de las tarde. 
  • Que en el Camino del Norte, aunque sea verano, llueve continuamente. Y así fue. Me llovió prácticamente todos los días. Por eso un chubasquero en mi mochila para el Camino de Santiago fue un imprescindible. En cualquier caso, tampoco nos podemos olvidar de la crema protectora solar, puesto que cuando sale el sol, quema nuestra piel. 

Teniendo en cuenta todo esto, estructuré lo que me iba a llevar de la siguiente manera:

Lo que iba a llevar en la Mochila del Camino de Santiago:

  • mochila para el camino de santiago
  • Mochila
  • Cubremochilas para la lluvia
  • Saco de dormir
  • 1 pantalón de repuesto
  • 1 camiseta transpirable de repuesto
  • 2 braguitas
  • 2 pares de calcetines
  • 1 forro polar ligero para no coger frío durante las noches
  • 1 chubasquero
  • Chanclas (para la ducha y para estar entre etapas)
  • Toalla de microfibra pequeña
  • 4 pinzas
  • 4 imperdibles
  • bolsas: para ropa, comida, etc. Mejor de tela, para no hacer ruido en las habitaciones del albergue. 
  • Jabón en pastilla, para pelo y cuerpo
  • Peine
  • Pastilla de jabón para lavar la ropa
  • Copa menstrual
  • Cepillo y pasta de dientes
  • Libro
  • Cargador del teléfono
  • Botella de agua rellenable
  • Crema proteccion solar
  • Credencial del peregrino
  • Rutas de las etapas
  • Libretilla y lápiz
  • Gafas de ver y funda

Puesto encima

Todas aquellas cosas que no van dentro de la mochila, sino que llevé puesto encima:

  • 1 pantalón
  • 1 camiseta transpirable
  • Sujetador
  • 1 bragas
  • 1 par de calcetines
  • Botas
  • Gafas de sol
  • Gorra
  • Goma para el pelo

En la riñonera

Lo que iba a llevar en la riñonera, para cuando dejaba la mochila en el albergue y me iba a “hacer turismo”:

  • Teléfono móvil
  • Pañuelos
  • Cartera pequeña con: DNI, tarjeta sanitaria, tarjeta bancaria, dinero

Qué quitaría o pondría en mi mochila para el Camino de Santiago después de hacerlo

Sé que quizás se puede ser aún más minimalista para ir al Camino de Santiago. No tengo problema con eso, no pretendo ganar ningún récord minimalista. He llevado lo que he considerado que para mí era importante tener, y me he dejado todo lo demás, como suelo hacer en todos mis viajes. 

Lo que sí sé es que para mí esta vez mi mochila para el Camino de Santiago fue mucho más liviana, y eso me hizo sentir a mí también más liviana. 

Aún así, creo que hay algunas cosas que cambiaría después de hacerlo. Te cuento. 

  • mochila para el camino de santiago

Lo que no llevaría para la próxima vez en la mochila para el Camino de Santiago

  • 4 pinzas: aunque las utilicé, en casi todos los albergues había pinzas para compartir. Quizás no había para todos los peregrinos, pero al menos para lo básico sí (prendas pequeñas que no se mantenían solas sobre la cuerda de tender). 
  • 4 imperdibles: los imperdibles son para colgar la ropa en la mochila que no le ha dado tiempo a secarse en el albergue, para que se te seque por el camino. Sólo los usé una vez, creo que podría haber sobrevivido sin ellos. 
  • Pastilla de jabón para lavar la ropa: en casi todos los albergues había pastilla de jabón, y si en algún momento no hay, sería muy puntual, puedes pedir prestado o simplemente ese día lavar sólo con agua. 
  • Libro: aunque me gusta mucho leer y por las tardes hay bastante tiempo para leer, creo que no compensa el peso con la comodidad de tener el libro para leer. Para la próxima llevaré algo guardado en el móvil, para esos ratos de lectura. 
  • Rutas de las etapas: llevaba en papel las rutas de  las etapas, pero creo que no es necesario, puesto que se pueden echar un vistazo por la noche desde el móvil en internet y el resto del día ya es sólo seguir las flechas amarillas.
  • Libretilla y lápiz: Me gusta escribir reflexiones y lo que se me ocurra, puesto que el Camino de Santiago es toda una experiencia que te da muchas lecciones de vida. Pero se pueden escribir directamente en un bloc de notas en el teléfono móvil, también. 
  • Funda de las gafas: Yo llevaba dos gafas, unas de ver y otras de sol, y una sola funda, pero creo que ocupa un espacio innecesario en la mochila, ya que, si envuelves las gafas que no estás llevando puestas con mimo en una de las bolsas de tela que llevaba, por ejemplo, y las metes en un bolsillo lateral de la mochila, no tienen porqué pasarles nada y ganarás espacio. 

Lo que me llevaría para la próxima vez en la mochila para el Camino de Santiago y no me llevé

A pesar de que esta vez acerté bastante en lo que llevarme en la mochila para el Camino de Santiago, hay algunas cosas que llevaré la próxima vez:

  • Vaselina: es muy práctica para evitar las ampollas. Te echas cada mañana en los pies, antes de salir, poniéndote encima el calcetín y la bota, y consigues (o al menos yo lo conseguí) que no te salgan ampollas. Yo la compré una vez allí ya. 
  • Un pantalón largo: Sólo llevaba dos pantalones (uno puesto y otro en la mochila), los dos cortos. Eso fue un error para hacer el camino del Norte, puesto que allí por las tardes refresca bastante y yo pasé frío, a pesar de ser pleno verano. Para la próxima me llevo uno corto y uno largo. 

Y nada más, esto es lo que me llevé en la mochila para el Camino de Santiago, espero que te haya sido útil. Y tú, ¿has hecho el Camino de Santiago? ¿Qué te llevaste en la mochila? Cuéntame. 


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Libera tus libros: BookCrossing Vida en Positivo ¿Te unes?

mayo 22, 2018 Por Inma Torres

liberta tus libros

¿Te gusta leer? A mí también. La lectura es una de mis aficiones favoritas. Durante mucho tiempo (antes de ser minimalista) he estado coleccionando todos aquellos libros que me gustaban.  Pero me di cuenta de que tener libros en la estantería de mi casa no sólo no simplificaba mi vida, si no que no permitía a los libros cumplir su función: ser leídos por un mayor número de personas.

En esa emprenda de deshacerme de todos esos libros para que fueran leídos por otros organicé, como sabes, un mercadillo benéfico, y los que no se vendieron fueron donados a la biblioteca de mi municipio.

Además, hace poco minimicé mi colección de libros y me quedé con aquellos que creía que iba a consultar o volver a leer. No fue así.

Es por eso que he decido liberar mis libros, y lo voy a hacer a través de un BookCrossing.

¿Qué es un BookCrossing?

El BookCrossing es una iniciativa de intercambio de libros de una forma muy peculiar: hay que dejar los libros en espacios públicos para que otros lectores puedan usarlo, y que después harán lo mismo. El objetivo de esta iniciativa es “liberar” millones de libros para que puedan ser encontrados por otros aficionados a la lectura.

Aunque en este proyecto está permitido dejar libros en cualquier sitio siempre que sea un lugar público, los espacios habituales para el intercambio son bibliotecas, librerías, parques, museos y cafeterías.

Libera tus libros: BookCrossing Vida en Positivo

Estoy organizando un Book Crossing para el domingo 27 de mayo de 2018.

Si quieres participar, estos serían los pasos:

Pasos para participar:

  • Revisa tus libros y elige aquellos que quieres donar.
  • Imprime este marcador tantas veces como libros que quieras donar, y cumpliméntalo por cada libro.
  • Coloca en cada libro su marcador.
  • El domingo 27 de mayo de 2018 ve a un parque cercano y ve dejando los libros en los bancos que veas del parque, con disimulo. Yo los dejaré en el parque Tico Medina, de Granada.  Si ese domingo no puedes acceder a un parque o crees que puede hacer mal tiempo, puedes dejar tu libro en paradas de autobús, en el metro, cafeterías, etc. Asegúrate de que sea un sitio donde pueda ser encontrado fácilmente y no se estropee por inclemencias de la lluvia u otros motivos.
  • Puedes unirte si quieres al este grupo de facebook exclusivo para el BookCrossing de Vida en Positivo, para comentar tu experiencia o hacerle fotos a tus libros donados y subirlas, y así dar pistas a otras personas que les pueda interesar leer ese libro, para que vayan a buscarlo.

¡Y nada más! Es muy sencillo, te liberas de tus libros y das opción a que otras personas los lean, y tú te sientes bien por esta cadena de favores, y además con más espacio en casa.

Así que te animo a que te unas a esta propuesta y te liberes de tus libros.

 

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15 lecciones de vida que he aprendido en el Camino de Santiago

octubre 26, 2016 Por Inma Torres

lecciones de vida en el Camino de Santiago

Y allí estaba yo, pasando el caserío de Munioetazar, en pleno corazón de Euskadi, cuando mi rodilla dijo “hasta aquí he llegado”. Aún me quedaban 10 km para llegar al albergue, los que hice pasito a pasito, a la velocidad de un abuelo con andador. Y cuando llegué, con un dolor tremendo, me dije que ya llevaba unas cuantas lecciones de vida aprendidas en el Camino de Santiago, y las que me faltaban por aprender.

Hoy quiero hablarte de eso. De cómo el Camino de Santiago puede ayudarte a encontrar tu propio camino igual que a mí me ayudó a encontrar el mío.

Caminar es, hasta el momento, la mejor forma que he encontrado para mantenerme conectada conmigo misma; ideal para aquellos momentos en los que sientes que no avanzas y necesitas respuestas.

No eres consciente del impacto positivo que caminar puede tener en tu vida hasta que das el primer paso y empiezas a acumular kilómetros en tus piernas. Hasta que te pones en acción, sales de tu zona de confort, y te abres al mundo con la única intención de absorber cada una de las enseñanzas que éste tiene preparadas para ti.

Echarme la mochila al hombro ha sido clave para redirigir mi rumbo y encontrarme a mí misma en mi propio camino. Y para animarte a que tú también salgas de casa si sientes que necesitas un reset, hoy quiero compartir contigo 15 lecciones de vida que he aprendido en el Camino de Santiago, y que pueden ayudarte también a ti.

¿Por qué el Camino de Santiago?

 Habrás podido deducir en varios de mis posts que me gusta la naturaleza y salir a andar por ella. Soy aficionada al senderismo y al monte, y siempre que puedo me escapo a hacer una ruta o a culminar una cima.

 subida al mulhacen
Subida al pico del Mulhacén

Hacer el Camino de Santiago era uno de esos “algún día” que tenía yo en mi lista de “no me quiero morir sin antes…” (te recomiendo que te hagas tu propia lista, es maravilloso ir tachando puntos de ahí).

 Un día, contándole a mi amiga Cristina que me gustaría pasar más tiempo con mi hermano, me propuso que hiciese con él el Camino de Santiago. Me pareció una idea genial, y al poco tiempo ya estábamos mi hermano, mi hermana, mi pareja y yo haciendo planes de fechas para ir.

Conforme se iba acercando la fecha, mis hermanos me anunciaron que ellos finalmente no podrían acompañarme. Pero yo ya estaba tan entusiasmada, que en ningún momento pensé en no ir, a pesar que el objetivo inicial ya no tenía sentido.

 Estuve viendo los distintos caminos y escogí el Camino del Norte o de la Costa. Había leído que era el más fresquito y menos concurrido, y las etapas son más de montaña y verde, que es lo que a mí me gusta.

 No sé exactamente qué es lo que buscaba yo al ir al Camino de Santiago, pero mi intuición me decía que algunas lecciones de vida me iba a traer de allí, y ya sabes que la intuición nunca se equivoca.

 15 lecciones de vida que he aprendido en el Camino de Santiago

Lección 1:Simplifica tu vida

 En el Camino de Santiago, todo lo que necesitas tienes que llevarlo en tu mochila y cargarlo durante la caminata. Por eso cada gramo cuenta, y es esencial pensar bien qué es importante y qué no, simplificar todo lo posible. Todo el tiempo que estuve allí viví con muy poquitas cosas, y créeme que apenas eché de menos nada material.

 En el tiempo que llevo siendo minimalista he aprendido que no necesitamos tanto para vivir. Solemos estar muy apegados a lo material, creando necesidades que no son tales. Mi recomendación es que vacíes tu mochila de la vida: de cosas, de compromisos, de culpas, de expectativas… Simplificarás tu vida, y dejarás espacio para nuevas experiencias y para lo que realmente importa.

Lección 2: Todo no se puede planificar

 Yo suelo ser muy planificadora y organizada, y eso me da seguridad y confianza. Cualquier viaje lo llevo preestructurado al dedillo, con hoja de ruta muy detallada. En este viaje pensé en planificar menos y dejarme llevar, pero aún así llevaba mapa de cada uno de los días, de dónde íbamos a dormir y en qué momentos íbamos a parar a comer, etc.

 Pero la realidad fue bien distinta: parábamos a comer cuando teníamos hambre o estábamos cansados, dormíamos en el albergue que le quedaran plazas al llegar, y surgieron ciertos imprevistos, como el caso de mi rodilla, que nos hicieron cambiar los planes sobre la marcha.

 Cada vez más estoy aprendiendo que los imprevistos surgen siempre, y que no es un problema que mi día no salga según lo planificado. Últimamente me dejo tiempo sin planificar y estoy aprendiendo a disfrutar de la incertidumbre y de la libertad de ésta. No saber lo que te va a ocurrir hace la vida más interesante, en cierta medida. Aunque aquí aún me queda trabajo por hacer.

Lección 3: Ante un problema, solución

 Antes de ir al Camino de Santiago yo tenía una idea hecha en mi cabeza de cómo iba a ser: convivencia, caminar cada día aproximadamente 30 kilómetros, superación, una etapa por día… Pero la luxación de mi rodilla no estaba en esos planes.

 Igual no te va a gustar esto que te voy a decir, pero es una realidad: la vida está llena de problemas. La actitud que tengamos ante ellos es lo que nos va a hacer más o menos felices.

 Yo siempre digo que la vida es como el juego del Mario Bros (sí, tengo ya unos añitos): una serie de pantallas que pasar, con muchos obstáculos, algunos más difíciles que otros. No me imagino a Mario llorando por las esquinas lamentándose de ese gran muro que tiene que saltar y que no hay manera. Nada de eso, lo intentará y lo intentará hasta conseguirlo, con una sonrisa en la cara.

 Lamentarnos por nuestros problemas no los van a solucionar. Echarle la culpa a otros tampoco. En la vida he aprendido a ser proactiva, y ante un problema, preguntarme: “¿Qué puedo hacer yo con esto?” y en el caso de que pueda hacer algo, actuar.

  Lección 4: Lo importante es el camino, no la meta

 Cuando fui al Camino de Santiago tenía claro que no me iba a obsesionar con el destino de cada etapa. Quería ir a mi ritmo, disfrutando de los maravillosos paisajes de Euskadi, teniendo interesantísimas conversaciones trascendentales con el resto de peregrinos que acababa de conocer.

 Sin embargo me doy cuenta que en mi vida no siempre actúo así. A veces me marco un objetivo y creo que hasta que no consiga tal o cual no voy a estar bien, cuando el camino hacia ese objetivo es lo que realmente importa, lo que debería disfrutar.

 El llegar a la meta es sólo un instante, pero el recorrido para conseguirla tiene más peso temporal en nuestra vida y es el que nos va a regalar experiencias, aprendizajes y disfrute.

Lección 5: No pasa nada si no lo consigues

 Cuando mi rodilla dejó de funcionar, me sentí frustrada, con rabia de no poder avanzar, impotente de no poder hacer lo que había ido a hacer. Al rato me di cuenta que no pasaba nada si no conseguía hacer esa etapa, que en ese momento lo importante era recuperarme, y que el plan B tampoco estaba nada mal.

 ¿Cuántas veces te ha pasado que te frustras cuando no consigues lo que te habías propuesto o cuando cometes un error? A mí muchas. Pero ya estoy aprendiendo a, cuando cometo un error, o cuando algo no sale según lo previsto, decirme estas dos frases:

  1. No pasa nada
  2. ¿Qué he aprendido yo de esto?

 No hay error, solo aprendizaje. Es un cambio de ruta, nada más, y quizás nos lleve por un camino mejor del que nos habíamos propuesto. Quizás sea una nueva oportunidad, no la dejemos escapar.

  Lección 6: Vive en el presente

 En el Camino no había nada en qué pensar salvo en levantarte por la mañana, salir a hacer la ruta del día, terminarla, asearse y descansar. Me pareció un gran ejercicio de Mindfulness, de estar presente en ese momento, sin pensar en el futuro ni en el pasado.

 En la vida real es más difícil. Tendemos a pensar en todos aquellos problemas que están ahí en nuestra cabeza, en planificar ese futuro incierto y en temer aquello que aún no ha ocurrido salvo en nuestra cabeza.

 Vivimos en piloto automático, y la vida nos lleva en lugar de llevarla nosotros. Algo que me está haciendo disfrutar más de mi día a día es estar presente, mantener un estado de consciencia en todo lo que hago, vivir en el aquí y el ahora.

 Así que mi propuesta es que vivas tu vida atentamente, enfocándote en esta etapa ahora, y mañana en la siguiente. El día de hoy no es la preparación para el mañana. El día de hoy es el evento principal. Disfruta de ello.

Lección 7: Sé una hormiguita

 El Camino no era fácil: mucha gente abandonaba por su dureza. Otros llegaban tarde al albergue y ya no había plazas, y se quedaba sin un sitio para dormir. Otros preferían quedarse a tomarse unos vinos en lugar de seguir andando o levantarse tarde y luego ir corriendo para llegar al siguiente albergue.

 Sin embargo estábamos un grupo que madrugábamos, echábamos a andar a un ritmo ni muy rápido ni muy lento, parábamos cuando nuestro cuerpo nos avisaba, pero sin extender las paradas, y llegábamos al albergue a tiempo para conseguir cama.

 Tengo la absoluta certeza de que en la vida podemos conseguir todo lo que nos propongamos en constancia y disciplina. Y lo sé porque lo he vivido. Poquito a poco, pasito a pasito, pero con tesón, llegaremos a donde nos propongamos.  Siempre hacia adelante, nunca hacia atrás.  Eso sí: disfrutando de cada paso, y dándonos permiso a descansar cuando haga falta.

Lección 8: Escucha tu cuerpo

En el Camino de Santiago tu cuerpo es el que manda: si estás cansado o por el contrario tienes energía para seguir, si tienes alguna parte dolorida, si tienes hambre o sed…

 Escuchar a mi cuerpo es algo que me ha costado siempre. Me compré el pack “yo puedo con todo” y muchas veces he hecho caso omiso a las señales que mi cuerpo me daba para que parase un poco.

 Hasta que este verano mi cuerpo dijo que tenía que avisarme de una manera más drástica, y me dio un susto importante que me hizo reaccionar. Ahora que he de cuidarme casi por obligación, me arrepiento de no haber hecho caso de las señales que mi cuerpo me mandaba.

 Solo tenemos un cuerpo, y cuando falle todo se acaba. No lo olvides y escúchale.

Lección 9: Busca una motivación

 El el Camino de Santiago la meta global es clara: llegar a Santiago. Y cada día la meta es terminar esa ruta, llegar al siguiente albergue. Eso me hacía sentir motivada, con ganas de seguir y de afrontar el reto.

 En la vida te costará conseguir algo si realmente no te motiva. Te propongo que, cuando te plantees un objetivo, te hagas la siguiente pregunta: “¿Para qué quiero conseguir esto?” Y que ese “para qué” sea tu motivación para seguir tu camino hacia el objetivo.

 Si por ejemplo estás tratando de tener un hábito de alimentación saludable, quizás tu “para qué” final sea el de madurar con salud y energía para poder viajar por todo el mundo, o para poder disfrutar de tus hijos muchos años. Saber eso te motivará y ayudará a conseguir tu hábito.

Lección 10: Mantén el orden en tu vida

 En el Camino de Santiago el orden era importante. Por un lado en las rutinas: levantarse, desayunar, andar, parar a descansar, seguir andando, buscar albergue, ducharse, lavar la ropa, comer, visitar la ciudad o pueblo, comprar comida, cenar, preparar los bocadillos del día siguiente, dormir. Esta rutina me hacía sentir en equilibrio, me daba paz.

Por otro lado estaba el orden en la mochila, importante sobretodo para coger cualquier cosa y no tener que sacarlo todo, o por las mañana poder vestirte a ciegas para no molestar a los que aún dormían.

 En mi vida el orden también me da tranquilidad y equilibrio. Cuando rompo mis rutinas o hábitos me siento desorientada. No me siento bien conmigo misma y tengo sensación absoluta de caos.

 El orden me da paz, sosiego. El orden me da seguridad en este mundo absolutamente inseguro. El orden exterior ayuda a ordenar mi caos interior.

Lección 11: Todos somos iguales

 Una de las mejores experiencias que he tenido en el Camino de Santiago es el de la convivencia con desconocidos. Para mí ha sido muy enriquecedor compartir con otras personas habitación, comida, baño, cremas antiinflamatorias, historias, experiencias, reflexiones, miedos…

 Creo que en el mundo real, que el el mundo del ego, nos olvidamos a veces que todos somos iguales.

 La lección más importante que me he llevado del Camino de Santiago es la de mirarme a mí misma con humildad, haciéndome ver que nadie es mejor que nadie, ni yo soy más que nadie, ni nadie es más que yo.

 En este mundo todos somos iguales, tenemos nuestros miedos, nuestra luz y nuestra oscuridad, y cada uno hacemos lo que mejor que sabemos con lo que tenemos. Esta idea me hace ver a los demás desde la compasión y empatía, y me hace sentir parte de un todo, como me ha hecho sentir mi experiencia en el Camino de Santiago.

 Lección 12: Sé generoso

 Me di cuenta en el Camino, en mi convivencia con el resto de peregrinos, que allí todo es de todos. Absolutamente todos los peregrinos con los que me he encontrado en los albergues y por el Camino compartían con generosidad lo poco que llevaban encima, eran amables y eso hacía que hubiese una bonita armonía en nuestra convivencia.

 Creo firmemente que la manera de generar felicidad en mi vida es siendo dadivosa, es decir, en la de entregar valor a los demás sin expectativas, sin esperar nada a cambio. Es el gesto que todo lo cambia.

 ¿Cómo sería nuestra sociedad si aplicásemos esta regla a todo? Estoy segura que algo mejor de lo que es ahora.

Lección 13: Autoconócete

En el Camino de Santiago es importante saber dónde están tus límites, conocer tu cuerpo y tu mente y actuar en consecuencia.

El autoconocimiento es la base para nuestra evolución como personas. Aunque llevo en el mundo del desarrollo personal bastantes años, cada día descubro algo en mí, ya sea una nueva habilidad o un bloqueo que no sabía que existía, una creencia que me está limitando o un nuevo valor que no sabía que tenía.

 Nunca dejes de autoexplorarte. No tengas miedo a lo que puedas encontrar: todo se puede mejorar, cambiar o eliminar, si quieres hacerlo.

Lección 14: Marca la diferencia

En el Camino, al igual que en la vida, hay personas que pasan por él sin pena ni gloria, y hay personas que recordaré siempre.

 Cuando me fastidié la rodilla, recuerdo a un hombre con acento francés que paró a mi lado al ver cómo estaba, desmontó toda su mochila, y me llenó mi botella de su agua, me dio unos remedios naturales para la inflamación y para el dolor y ofreció su crema antiinflamatoria para que me echase sobre la rodilla.

 Más adelante otro chico sevillano se ofreció a llevarme la mochila. Yo me negué claro (recordad que me compré el pack “yo puedo con todo”). Pero se lo agradecí muchísimo.

Ya en el albergue, un chico italiano y una chica catalana me dieron de los productos que ellos tenían para que me untase la rodilla y así mejorar su inflamación. Otro chico malagueño me prestó su rodillera (y eso que él la llevaba porque le hacía falta).

 Todas estas personas marcaron una diferencia con el resto con un simple gesto.

 He aprendido de esto dos cosas:

  1.  Marcar la diferencia con el resto es fácil
  2.  Da siempre un poco más de lo que los demás esperan de ti

 Sé que estos dos aprendizajes puestos en práctica harán mi mundo un poco mejor.

Lección 15: Vive desde el amor

En la vida podemos vivir de dos modos: desde el amor o desde el miedo.

 Tanto en el Camino de Santiago como en la vida, si desconfiamos de los demás, si dejamos de hacer algo por el miedo al juicio o a fracasar, es decir, si vivimos desde el miedo, sentiremos que estamos vacíos, que nos falta algo para ser felices.

 Sin embargo si tenemos en la vida una actitud de amor infinito, incondicional, tanto para con nosotros mismos como para los demás, sin desconfianzas, sin miedos, sin reproches, sin críticas ni juicios… estoy totalmente segura que nos sentiremos plenos, satisfechos de quiénes somos y de cómo vivimos nuestra existencia.

Desde que vine del Camino de Santiago estoy trabajándome el sentir ese amor infinito, incondicional, que ya siento hacia algunas personas (mis hijos, mi familia, mis amigos…), sentirlo también hacia el resto del mundo, empezando por mí misma. Ya os contaré qué tal me va.

Construirnos la vida que queremos

 Estas lecciones de vida que he aprendido en el Camino de Santiago me llevan todas al mismo punto: sólo hay un responsable de mi vida, y soy yo.

 Una cosa me queda clara: la vida es maravillosa en cuanto en tanto nosotros la hagamos maravillosa. En nuestra mano está tener una vida más plena y sencilla. En nuestra mano está querernos un poco más y hacer de nuestra parcelita de mundo un lugar precioso de convivencia y amor.

 Y tú, ¿has hecho el Camino de Santiago o has tenido alguna experiencia similar? ¿Cómo fue tu experiencia? Me encantaría que dejases un comentario aquí abajo y nos contases.

 

 

 

 

 

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Quedada Vida en Positivo

abril 11, 2016 Por Inma Torres

quedada vida en positivo

 

El mundo virtual es estupendo: me permite contactar con gente que de otro modo quizás nunca habría sabido de ella. Pero de vez en cuando viene bien ponernos caras y voz y conocernos personalmente.

Es por eso que he decidido hacer un Quedada Vida en Positivo, una reunión informal de personas que compartimos las mismas inquietudes, que queremos vivir la vida de un modo más sencillo y más pleno.

La Quedada Vida en Positivo será en Madrid, el sábado 16 de abril de 2016, sobre las 21.30 horas. El punto de encuentro va a ser en la Glorieta Bilbao 5, esquina con calle Luchana (en la puerta del banco CajaDuero).

Si tienes tantas ganas como yo de pasar un rato agradable hablando de los temas que nos interesan, también de nosotros mismos y de cosas que no se cuentan en el blog, tan sólo te pido que confirmes tu participación enviando un mail a hola(arroba)vidaenpositivo(punto)org  para incluirte en el grupo de Facebook que he creado para este evento y por el que compartiré los detalles del mismo.

 

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Ir en bicicleta en invierno: 5 consejos

diciembre 2, 2015 Por Inma Torres

ir en bicicleta en invierno

 

Cada vez estoy más contenta de usar la bicicleta para desplazarme. Me siento satisfecha de ese cambio que hice en mi vida. Y no soy la única: últimamente son muchas las personas que cogen la bicicleta en su día a día, como medio de transporte saludable.

Pero llega el frío y el número de ciclistas en la calle disminuye. A mí particularmente me gusta el frío. Me crié en una bonita ciudad del Pirineo catalán, donde te encuentras en manga larga y chubasquero una tarde de agosto. Particularmente le temo más al calor del verano que ir en bicicleta en invierno.

Estoy convencida de que se puede disfrutar también de las ventajas de ir en bicicleta en invierno. Lo hacen en Holanda, en Dinamarca y en Alemania, así por qué no en España. 😉

Os dejo algunos consejos que a mí me han venido bien para ir en bicicleta en invierno y no morir en el intento.

 5 Consejos para ir en bicicleta en invierno

1. Hazte visible.

Durante todo el año es importante, cuando vas en bicicleta, que se te vea, pero especialmente en invierno, puesto que hay menos horas de luz y los coches son menos conscientes de los ciclistas en invierno. Yo ya he tenido un par de sustos cuando salgo por las mañanas, cuando aún no ha amanecido.

Te recomiendo un par de luces potentes, una delante y otra detrás, y que uses reflectantes. Lo ideal es usar un chaleco reflectante, es la mejor forma de hacerte ver, y usar ropa clara.

2. Varias capas.

En invierno lo peor no es pasar frío, lo peor es sudar cuando hace frío.

Para ir en bicicleta en invierno lo ideal es abrigarse con tres capas utilizando la ropa adecuada.

La primera capa sería una camiseta térmica, de fácil secado. No uses de algodón, puesto que si se moja con el sudor, después tarda en secarse y te sentirás húmedo y frío.

La segunda capa tiene que ser algo de abrigo, que no sea excesivamente gordo y que deje transpirar el sudor. Yo suelo ponerme algo de lana o forro polar.

La última capa nos debe proteger del frío, la lluvia y el viento. Hay chaquetas cortavientos, pero si no quieres invertir mucho dinero, un chubasquero te puede servir.

No es conveniente abrigarse mucho, puesto que al rato de ponerte en marcha entrarás en calor. Lo ideal para ir en bicicleta en invierno es pasar un poco de frío al principio.

Intenta que estas tres prendas sean largas, para protegerte la parte de los riñones, que es la que más sensación de frío da.

Si vas en bicicleta al trabajo, igual necesitas llevarte una muda de ropa para cuando llegues ponerte algo más adecuado para hacer tu actividad diaria.

 3. Protege tus extremidades.

Lo que es muy importante para ir en bicicleta en invierno es abrigar bien tus extremidades: cabeza, brazos, manos, piernas y pies. Manteniendo estas partes del cuerpo calientes, no tendrás tal sensación de frío.

Abrígate la cabeza con un gorro fino que puedas colocar debajo del casco, una bufanda o braga para proteger la garganta y la boca, unas orejeras o bolas de algodón para evitar la otitis, y unas gafas para evitar que te lloren los ojos del frío.

Para los brazos y piernas, unos buenos guantes, unos calcetines largos que te tapen las pantorrillas y un calzado de invierno serán suficientes.

4. Ten a punto la bicicleta.

En invierno es aún más importante tener a punto la bicicleta.

Asegúrate que los frenos están en buen estado de funcionamiento.

Revisa tus neumáticos. La presión varía en función de la temperatura, y en invierno están en contacto con el pavimento frío. También es importante que tengan buen agarre.

Trata de tener una buena bicicleta y mantenerla bien cuidada. Ten en cuenta que, por mucho que te cueste, va ser mucho más económica que tener un coche.

Una bici con guardabarros también ayuda a circular con seguridad en invierno.

 5. Mantén el control.

En invierno podemos perder el control de nuestras bicicletas.

Si estamos pasando por tramos resbaladizos debido al hielo o nieve lo mejor es no pedalear y tener los pies erguidos.

Si debemos frenar, lo haremos con el freno de atrás y suavemente, que la velocidad disminuya poco a poco. También tenemos que estar preparados para derrapar.

Trata de averiguar en qué estado va a estar el pavimento por el que pasas, si tiene hielo o nieve, o si tiene hojas mojadas, que suelen ser muy resbaladizas también.

 No hay nada comparable con la sensación de levantarte por la mañana temprano, coger la bicicleta, y sentir el frescor en tu cara, la paz y el silencio del trayecto, tú, tu bici y tus pensamientos. Llegas a tu destino con energía, sintiéndote con ganas de afrontar cualquier reto del día.

Si te gusta esa sensación, no dejes de ir en bicicleta en invierno. Así que déjate de excusas, ponte abrigo y guantes y te veo en las calles este invierno. ¡Todos los días!

Foto por Lauri Vaïn

 

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Mercadillo benéfico: qué hacer con las cosas que no necesitas

agosto 31, 2015 Por Inma Torres

mercadillo benéfico Vida en Positivo

Desde que empecé con una vida minimalista, he ido desechando muchos objetos que ya no necesitaba: ropa, tuppers, muebles, electrodomésticos, juguetes, libros… He tirado todo aquello que estaba roto o no servía, y he regalado o donado todo lo demás.

Este mes he vuelto a hacer una revisión de todas mis pertenencias y han salido muchas otras cosas. Así que he decidido hacer un mercadillo benéfico con ellas en mi pueblo.  Ha sido fantástico puesto que, conforme lo he ido comentando, mucha gente se ha unido a colaborar: el Ayuntamiento de Vegas del Genil (el municipio donde vivo), distintas asociaciones de este pueblo, familiares, amigos, y alguna gente que no conozco. Siempre confiaré en la bondad de la gente, y estos gestos me lo demuestran.

El mercadillo se celebrará el 12 de septiembre de 2015 a partir de las 18 horas en el Parque Clara Campo Amor de Ambroz (Granada). Los participantes pondrán su puesto con todos aquellos enseres que ya no necesitan en su hogar: muebles, pequeños electrodomésticos, libros, ropa, utensilios de todo tipo, herramientas, juguetes… Se venderán estos objetos a precios muy económicos, y el dinero recaudado será destinado íntegramente al Banco de Alimentos de Vegas del Genil. Una vez finalizado el mercadillo, todos los objetos sobrantes serán donados al Ropero de esta localidad, una entidad sin ánimo de lucro que clasifica y entrega, de forma gratuita,  enseres a todas las personas necesitadas del municipio.

¿Cómo puedes colaborar en el mercadillo benéfico?

Si te interesa colaborar, tienes distintos modos de hacerlo:

  • Difundiendo el evento: avisa a todas aquellas personas que les pueda interesar colaborar o acudir al mercadillo. Difunde el evento por Facebook, Twitter (#mercadillobenéfico #VidaenPositivo), WhatsApp o cualquier otro modo que consideres oportuno.

  • Aportando enseres: aprovecha para hacer limpieza en casa y revisa tus pertenencias. ¿De verdad necesitas más de 30 tuppers? ¿Ese pantalón llevas años sin ponértelo? ¿Ese libro lo volverá a leer alguna vez? Seguro que encuentras algo con lo que puedas colaborar, y a la vez harás tu vida más sencilla, eliminando cosas de tu vida para dejar espacio para lo que de verdad es importante.

  • Siendo vendedor: ocupa esa tarde de tu sábado en hacer un acto de solidaridad. Vente con nosotros a vender todas las cosas que habrá en el mercadillo. Y si además te traes tus propios objetos, mejor.

  • Asistiendo al evento: pásate un rato por el mercadillo y seguro encontrarás gangas o chollos de cosas que te pueden venir bien, y a la vez estarás ayudando a que muchas personas necesitadas reciban alimentos para comer.

  • Haciendo donaciones económicas: si estás lejos y no puedes acudir al evento pero quieres colaborar, ponte en contacto conmigo y te explico cómo puedes hacer donaciones económicas, que irán destinadas al banco de alimentos. Cualquier cantidad vale, aunque sea mínima.

Las personas interesadas en colaborar podéis contactar conmigo en el teléfono 665785284 o en el correo electrónico hola@vidaenpositivo.org.

La generosidad humana

Estoy tremendamente agradecida por el gran acogimiento que está teniendo el mercadillo benéfico a mi alrededor. Estoy convencida de que la vida te devuelve aquello que has dado, y que al final a las personas generosas la vida les sonríe. Gracias, de verdad.

Cartel diseñado por Irene Casares.

 

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Minimizando mi colección de libros

agosto 25, 2015 Por Inma Torres

colección de libros

 

No hay nada más reconfortante que acurrucarte en tu sillón favorito, con un libro que te gusta entre las manos, escuchando la lluvia, mientras te dejas llevar por las palabras de cada página.

Leer es una de mis aficiones favoritas y, hasta ahora, también coleccionar libros. Desde muy pequeña siempre soñé con tener mi propia biblioteca. Aún recuerdo el primer libro que me compré, como una primera piedra en la construcción de mi sueño (hace poco he comprobado que aún sigue abierta la librería en la que lo hice). Desde entonces, gradualmente fui comprando libros de todo tipo, visitando frecuentemente librerías, tiendas de libros usados y mercadillos o ferias de libros. Hasta que lo conseguí: llegué a tener mi biblioteca en casa, con más de 2500 libros.

Y ahora me he deshecho de ella.

Cuando empecé a ser minimalista tenía claro que iba a minimizar mis posesiones, menos mis libros, claro. Pero conforme he ido simplificando mi vida, convirtiéndola en un vida más organizada, más enfocada en lo importante, he entendido que los apegos no nos llevan a ningún sitio, y que se puede disfrutar de ciertas cosas sin poseerlas.

He de reconocer que no ha sido fácil. Cada libro tiene un recuerdo para mí, no sólo de su contenido, sino también del momento en el que lo leí. Ha sido un proceso gradual, que empezó hace algunos meses, y que aún puede seguir (me quedan algunos libros). Me siento satisfecha con el cambio.

Si vosotros también queréis hacer un poco más de espacio en vuestra casa y en vuestra vida, os dejo algunos consejos para empezar.

12 pasos prácticos para minimizar tu colección de libros

  1. Decide hacerlo. Después de todo, como en cualquier caso, siempre se comienza con la decisión de empezar.

  2. Retira los libros de referencia no actualizados o desfasados. ¿Lo que hay en ellos lo puedes encontrar en Internet? Entonces no los necesitas.

  3. Busca los libros repetidos, y deshazte de ellos. Puede parecer absurdo tener dos copias del mismo libro, pero créeme que esto nos ocurre a todo bibliófilo sentimental que se precie. Incluso si te gusta mucho un libro, nunca hay necesidad de tener más de una copia de él.

  4. Aparta los libros que aún no has leído. Puede que te encuentres con muchos libros en tus estanterías que aún no has leído, pero que aún no puedas soportar la idea de deshacerte de ellos. Aparta esos libros, ponles una nota con la fecha de hoy. Si dentro de 6 meses aún no los has leído, regálalos o dónalos. ¡En realidad no tienes ganas de leerlos!

  5. Toma notas de cada libro. A veces, es la forma en la que un libro nos hizo sentir, nuestra conexión con la historia o un personaje que nos impide dejar ir el libro en sí. Tómate tu tiempo para escribir esos sentimientos, esas enseñanzas.Tengo un pequeño cuaderno que uso para esto, pero igual te gustaría escribirlo mejor en un archivo de ordenador o en un blog. Después regala ese libro a quién creas que puede sentir las mismas emociones.

  6. Haz una foto a los libros recuerdos. Tenía libros que no iba a leer más, pero me traían buenos recuerdos: el primer libro que compré, un libro que me regaló un amigo que ya no está, el libro que me leí en un viaje… Para conservar esos recuerdos sólo necesitamos una foto.

  7. Cámbiate a lo digital. Usar un lector de ebooks es lo más minimalista que hay: puedes tener miles de libros sin ocupar apenas espacio, y llevártelos dónde quieras. Me regalaron uno hace tiempo, y me ha costado, pero ya me he adaptado a él. Claro que ya existen muchas aplicaciones para todos tus dispositivos que hacen que no necesites tener ni siquiera el lector de ebooks.

  8. Regala o dona los libros que no vas a leer de nuevo. Pasó tiempo hasta que me conscienciara de que la mayoría de los libros que he leído no los voy a leer más.

  9. Date permiso para mantener tus libros favoritos. La mayoría de los amantes de los libros sabemos que hay libros que nunca nos desharemos de ellos. Son aquellos que te llevarías a una isla desierta, que podrías leer una y otra vez el resto de tu vida. Identifica esos libros importantes y mantenlos cerca de ti. Recuerda que minimalismo es enfocarse en lo importante. Si son importantes para ti, quédate con ellos.

  10. Visita periódicamente las bibliotecas y librerías. Cuando tenía mi propia biblioteca en casa, me gustaba repasar las estanterías, tocando los lomos de los libros, inhalando el olor a libro viejo, reviviendo las emociones de las historias contadas en cada uno de ellos. Ahora hago lo mismo en las bibliotecas y librerías. Créeme, puedes tener las mismas sensaciones aunque no sean tus libros. Además, puedes tomar libros en préstamo de las bibliotecas (Sí, de verdad, aún se puede).

  11. Comparte con los demás tu colección de libros. Tengo claro que un libro está hecho para ser leído. Si te cuesta deshacerte de ellos, al menos préstalos a tus amigos, familiares y conocidos. Después da un paso más: diles que no te lo devuelvan, que lo regalen a alguien que sepan que le va a gustar. Dale vida a tus libros. Regalar libros es un acto de amor, es regalar emociones, vivencias, sensaciones.

  12. Date cuenta de que los libros no te definen. Los libros entregan valor, han contribuido a lo que eres. Pero no definen quién eres. El libro en sí no es la memoria. Todos esos conocimientos e historias están en tu interior.

No he reducido totalmente mi colección de libros todavía, pero me siento satisfecha de que he donado más del 75% de los que una vez tuve. Ahora tengo más espacio, menos que empaquetar en caso de mudanza, menos que limpiar, menos por lo que preocuparme. Ahora estoy más ligera al liberar esos libros para que cumplan su misión: ser leídos.

 Foto por Thomas Hawk
 

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