Inma Torres

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Mi planificación diaria y semanal

julio 25, 2015 Por Inma Torres

Implementar un sistema de gestión de tareas como GTD me ha ayudado a organizar mejor mi tiempo, para así enfocarlo en las cosas más importantes para mí. Uno de los hábitos que más me ayudan a esto es hacer mi planificación diaria y semanal de las cosas que voy a hacer.

Tengo clara que ser productiva no es hacer muchas cosas al día, sino hacer las cosas más importantes, las que nos acercan a nuestros objetivos. Tanto en mi vida laboral como personal me gusta planificar mis días y semanas, porque así pongo foco en aquellas tareas y proyectos que me ayudan a avanzar, y no tengo la sensación que se me ha ido el tiempo y no he hecho nada productivo -aunque haya hecho muchas cosas.

Planificación semanal

Una vez a la semana dedico entre 15 y 20 minutos a planificar mi semana. Suelo hacerlo el viernes a última hora en el caso del trabajo, y el domingo por la tarde para temas personales. Estos son los pasos que sigo:

  1. Revisar la planificación de la semana. Repaso las tareas que me había propuesto para esta semana. Me felicito por lo que he conseguido. Apunto en mi listas de tareas “Próximo” (Acciones Siguientes) lo que no he conseguido y reflexiono el por qué no lo he conseguido.

  2. Revisar objetivos. Reviso mis objetivos a corto y largo plazo. Tacho las tareas pendientes realizadas y paso a “Próximo”  o a las listas de tareas que tengo las siguientes tareas a realizar.

  3. Revisar calendario. Reviso la semana anterior, ésta y la siguiente. Apunto las tareas que surgen de preparar citas o eventos.

  4. Revisar notas y listas de tareas. Reviso todas mis listas de tareas (utilizo Evernote). Reviso mis notas “A la espera” por si tengo que recordarle algo a alguien o simplemente eliminar de ahí. Marco lo que ya está hecho, actualizo notas y añado tareas que falten.

  5. Definir mis Grandes Rocas de la semana. Elijo 4 o 5 tareas más importantes para estas semana, de las cuales 2 o 3 tienen que ver con mis objetivos. Bloqueo tiempo para ellas en mi calendario (utilizo Google Calendar).

  6. Organizar la semana. Escribo en “Próximo” de Evernote mi “Tudu Semanal”, que es una lista con las Grandes Rocas de esa semana y otras tareas que quiero hacer.

Planificación diaria

Una vez al día dedico entre 5 y 10 minutos a planificar el día siguiente. Suelo hacerlo a última hora en el trabajo y antes de acostarme para temas personales. Estos son los pasos que sigo:

  1. Revisar la bandeja de entrada física. Proceso cada uno de los documentos que se encuentran en la bandeja. Elimino los que ya no sirven, archivo los que ya no necesito, apunto en mi listas de tareas pendientes de Evernote todo aquello que requiera una acción.

  2. Revisar email. Gestiono mis correos hasta dejar mi bandeja de entrada vacía. Reviso la carpeta “A la Espera” por si tengo que recordar algo a alguien o simplemente eliminar ese correo de ahí. Apunto en mis listas de tareas de Evernote todas aquellas tareas que surjan de esta revisión.

  3. Revisar mi libreta de notas. Tengo una libreta pequeña donde apunto cualquier cosa que me surja y no tenga mi Evernote cerca: ideas, tareas, recordatorios… Paso todo eso a mi Evernote y lo tacho de la libreta.

  4. Revisar el Invox de Evernote. Proceso cada nota que haya en mi bandeja de entrada de Evernote. Anoto en mis tareas pendientes aquellas que requieran una acción o archivo las que no la requieran.

  5. Revisar la planificación de mi día. Repaso las tareas que me había propuesto para este día. Me felicito por lo que he conseguido. Apunto en mi listas de tareas “Próximo” (Acciones Siguientes) lo que no he conseguido y reflexiono el por qué no lo he conseguido.

  6. Revisar mi planificación semanal. Reviso mi lista “Tudu Semanal”. Marco lo que he hecho.

  7. Revisar tareas pendientes. Reviso mis listas de tareas pendientes. Marco lo que he hecho.

  8. Organizar el día siguiente. Escribo en “Próximo” de Evernote mi “Tudu Diario”, que es una lista con las TMI de ese día (Tareas Más Importantes) y otras tareas que quiero hacer. Para ello tengo en cuenta las tareas que me planifiqué para la semana, las citas o reuniones que voy a tener ese día y otras tareas urgentes que han ido surgiendo. En temas personales, mi “Tudu diario” tiene los siguientes puntos:

  • 3 TMI: Tareas más importantes del día que voy a hacer sí o sí.
  • Intención del día: algo en lo que me voy a enfocar ese día, como por ejemplo estar alegre, no preocuparme, cuidar mi alimentación, ser cariñosa…
  • Una cosa que dar o hacer por otra persona: puede ser cocinar algo rico a alguien, hacer un favor, una sorpresa, decir un piropo…
  • Una cosa que me gusta o nueva para hacer: me gusta incluir algo nuevo que no he hecho nunca, o algo que me gusta mucho hacer, para que así mis días no sean sólo rutina. Al final suelen surgir de forma natural, pero me gusta  planificar al menos uno diferente cada día para que haya variedad.

Y esta es mi planificación diaria y semanal que me funciona a mí. Pueden parecer muchos pasos, pero cuando lo tomas como hábito se hace de forma automática no se tarda casi nada.

Planificar mi día y mi semana no sólo me permite ser más productiva, sino que también tener la vida que quiero tener, enfocándome en lo que de verdad me importa y acercándome cada vez más a conseguir mis objetivos y sueños.

Foto por photosteve101

 

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GTD Parte 4 (2): Gestión de Proyectos

enero 11, 2015 Por Inma Torres

 

Nos aproximamos al final de esta serie sobre el sistema de productividad GTD. Ya hemos visto cómo recopilar las cosas que tenemos que hacer, cómo procesarlas,  organizarlas y hacerlas. Y en la parte de hacer me quedaba pendiente hablaros sobre la gestión de proyectos.

Toda tarea en tu vida o en tu trabajo que requiere más de una acción para ser realizada David Allen la denomina proyecto.  Cada proyecto debe desglosarse en pequeñas acciones ordenadas.

Hay proyectos muy sencillos que se puede implementar con una lista de casillas verificables. Por ejemplo: renovar la lavadora podemos desglosarlo en la siguiente lista:

  • visitar tiendas de lavadoras

  • comparar precios y características

  • comprar la lavadora nueva

  • estar en casa cuando vengan a instalar la lavadora

  • llamar para que se lleven la lavadora estropeada.

Sin embargo hay otros proyectos más complejos que necesitan una mejor gestión y planificación: organizar una boda, pintar la casa, organizar un viaje, organizar un curso, lanzar un nuevo producto al mercado…etc.

 

Las 5 fases de la planificación de proyectos

Para planificar un proyecto adecuadamente debes seguir estos 5 pasos:

 

1. Definir el propósito del proyecto

Merece la pena de dedicar un tiempo a poner por escrito qué es lo que quiero conseguir, para qué y qué criterios debo usar para considerar el proyecto terminado. Esto proporciona fuerza y dirección, y ayuda a definir el éxito del proyecto. El para qué es quizás lo más importante: debería estar alineados con tu misión, visión y objetivos a largo y corto plazo.

 

2. Visualizar el resultado

Tiene que ver con el qué. La visión ayuda a formarse una idea clara de qué supondría el éxito – aspecto, sensación…El enfoque que demos a las cosas en nuestra mente condiciona tanto lo que percibimos como nuestro modo de actuar. Visualizarlo nos puede dar nuevas ideas para la ejecución del proyecto. Para visualizar resultados debemos seguir tres pasos:

  1. Visualizar el proyecto después de la fecha de finalización

  2. Visualizar un éxito rotundo

  3. Registrar los nuevos rasgos, aspectos y valores que imaginas.

3. Generar una lluvia de ideas

Una vez claro el qué y el para qué, entramos en el cómo.  Para esto podemos usar diversas técnicas, como la lluvia de ideas o los mapas mentales. El objetivo aquí es averiguar qué tareas tenemos que hacer y qué recursos necesitamos. Para ella apuntaremos cualquier idea que nos venga a la cabeza, por absurda que sea. Aquí se trata de buscar la cantidad no la calidad, y dejar en segundo plano el análisis y la organización.

4. Organizar las tareas y los recursos

Esta parte responde al cuándo. En este paso se trata de que las acciones y subproyectos aparezcan en las listas en el orden en que deben ser ejecutados, junto a los responsables de cada uno de ellos, los recursos necesarios y, en su caso, las fechas límites.

5. Identificar las acciones siguientes

En este último paso empezamos a ejecutar las tareas de la lista, de una en una de arriba a bajo. ¿Cuál es la acción siguiente? La colocamos en nuestra lista de Acciones Siguientes y la hacemos.

Un ejemplo práctico de Gestión de Proyectos

Para ejemplificar una planificación completa voy a usar un ejemplo sencillo que puede ser extrapolable a otros proyectos más complejos.

 Paso 1: Definir el propósito

Proyecto: Pintar la casa

Para qué: Para tener más sensación de orden y limpieza

Idea de éxito: Cuando estén todas las habitaciones pintadas y ordenadas.

 Paso 2. Visualizar el resultado

Una casa con las paredes limpias y uniformes, con colores que me hacen sentir bien. Una casa organizada y limpia.

 Paso 3. Lluvia de ideas

Comprar pinturas, revisar los materiales de los que dispongo (brochas, rodillos…), comprar los materiales que me faltan, pedir la escalera al vecino, pensar en los colores que quiero en cada habitación, investigar en internet los colores que mejor energía dan a cada habitación, visitar droguerías pidiendo presupuesto, medir habitaciones, calcular cantidad de pintura que necesito, revisar paredes por si necesito tapar agujeros, comprar material para tapar agujeros, hacer un presupuesto de todo el dinero que necesito, hacer una reserva de parte de mi presupuesto mensual, buscar sábanas viejas para tapar muebles, buscar ropa vieja para usarla para pintar, buscar fin de semana libre para pintar, preparar habitaciones para pintar (retirar muebles, tapar muebles y ventanas…), pintar, limpiar, colocar muebles y ordenar.

 Paso 4. Organizar

  1. Buscar un fin de semana libre para pintar (7 y 8 de febrero-> Agendar)

  2. Investigar en internet los colores que mejor energía dan a cada habitación  (Fecha límite: 31 de enero)

  3. Elegir los colores para cada habitación (Fecha límite: 31 de enero)

  4. Medir habitaciones (Recurso: cinta de medir) (Fecha límite: 31 de enero)

  5. Revisar las paredes por si necesito tapar agujeros (Fecha límite: 31 de enero)

  6. Calcular la cantidad de pintura que necesito (Fecha límite: 31 de enero)

  7. Revisar los materiales de los que dispongo (brochas, rodillos…) (Fecha límite: 31 de enero)

  8. Buscar sábanas viejas para tapar muebles (Fecha límite: 31 de enero)

  9. Buscar ropa vieja para usarla para pintar (Fecha límite: 31 de enero)

  10. Visitar droguerías pidiendo presupuesto (Fecha límite: 31 de enero)

  11. Hacer un presupuesto de todo el dinero que necesito (Fecha límite: 31 de enero)

  12. Hacer una reserva de parte de mi presupuesto mensual (Mensualidad de febrero)

  13. Comprar pinturas y materiales que me hacen falta para pintar y tapar agujeros (Fecha límite: 5 de febrero)

  14. Pedir escalera al vecino (6 de febrero)

  15. Preparar habitaciones para pintar (retirar muebles, tapar muebles y ventanas…) (6 de febrero por la tarde)

  16. Pintar (7 de febrero)

  17. Limpiar (7 de febrero)

  18. Colocar muebles y ordenar (8 de febrero).

 Paso 5. Identificar las acciones siguientes

La tarea 1 ya está hecha. La tarea 2 la pongo en mi lista de acciones siguientes….

 

Otras entradas de esta serie

  • GTD, la clave de la productividad

  • GTD Parte 1: Recopilar

  • GTD Parte 2: Procesar (1)

  • GTD Parte 2: Procesar (2)

  • GTD Parte 3: Organizar

  • GTD Parte 4: Hacer

  • GTD Parte 5: Revisar

 

Foto por JR_Paris
 

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